Los organizadores creen que fue un éxito y aseguran su continuidad
25 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Mercado Medieval da Costa da Morte, que se celebra en Corcubión, cerró ayer sus puertas después de tres intensos días dedicados al ocio.
Es difícil calcular la afluencia, pero los organizadores estiman que fueron varios miles las personas que pasaron por el centenar de puestos montados por todo el casco histórico. El presidente de la entidad responsable de la fiesta, José Ramón Piñeiro, calificaba ayer como un éxito la undécima edición. «Pode haber cousas que corrixir, pero o balance é moi positivo, nos postos de gastronomía dinme que foi o ano que máis venderon», decía Piñeiro ayer, poco antes del cierre.
El sábado el mercado se llenó y ayer, pese a que el tiempo no ayudaba, hubo también mucho público, sobre todo por la tarde. En la lista de éxitos ponen también el espectáculo de fuegos que siguió, el viernes, al desembarco en la playa de Quenxe, muy aplaudido y abarrotado de espectadores.
Los organizadores, que se hicieron cargo por primera vez de la fiesta este año, aseguran que la continuidad está garantizada.
En la parte negativa, un año más, los robos de carteras. Más de una docena de visitantes denunciaron la pérdida de billeteras a la Policía Local. Solo una, sin dinero, fue recuperada. El problema se dio también en anteriores ediciones.