Malpica será popular y en Laxe los socialistas se quedarán en minoría
25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque las elecciones del domingo dejaron, en general, el panorama bastante claro, quedan todavía ayuntamientos en los que habrá que esperar para ver la fumata blanca.
En Cee hay que hacer combinaciones entre tres fuerzas políticas. El más votado fue Ramón Vigo, pero necesita apoyos para formar gobierno o hacerlo en minoría si se lo permiten. «Hai que ver como se xestiona os votos de verdade, os do cambio», decía ayer el portavoz del BNG, Daniel Oca. «Os votos do BNG son de BNG», afirmaba, recordando también que en su programa figuraba apartar a Vigo de la alcaldía «porque o seu non está entre os partidos democráticos, algo que desde o domingo penso con máis forza», dijo Oca en alusión a un presunto «carrexo» de votantes. Aunque nadie lo dice, cabría la posibilidad de que PP y BNG llegasen a entenderse incluso con una alternancia en la alcaldía, aunque para eso habrá que esperar.
En Corcubión también hay dudas aunque todo parece indicar que allí habrá más de lo mismo. «Me gustaría que Corcubión tuviera un gobierno sólido y fuerte», dijo ayer Gema Freire, portavoz del PP. El alcalde, Francisco Javier Lema, ya aclaró que no negociará nada antes de la investidura. Para Freire lo que no es negociable es la alcaldía. «¿Cómo pode pedir a alcaldía a forza menos votada cando o seu propio partido pide que gobernen os máis votados?», se preguntaba ayer Óscar Insua, portavoz del BNG, con un edil más que el PP. «Se os veciños queren un alcalde que non consensúe nin chegue a acordos, non terán problemas para telo», dijo.
No a José Ramón Varela
Donde sí parece despejado el panorama político es en Malpica, donde el conservador Eduardo Parga será el nuevo alcalde, toda vez que el representante de AIM, Alfredo Cañizo, descartó por completo apoyar al actual alcalde, José Ramón Varela: «Nunca pactarei con el», sentenció Cañizo.
En Laxe, el nacionalista Xosé Manuel Pose descartó, en principio, apoyar a Antón Carracedo hasta que no se haga una auditoría de las cuentas del Concello.