María Luz Rabasco Salvatierra, de 39 años, natural de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) y vecina de Carballo, acaba de ser condenada a un año de prisión y 120 euros de multa por pegarle a un agente de la Policía Local de Carballo. Su compañero de piso, Víctor Antonio Planter Zueras, nacido en Zaragoza hace 41 años, deberá pagar otros 120 euros por un delito de desobediencia a la autoridad.
Los hechos por los que ambos han sido condenados hace solo unos días ocurrieron el 9 de agosto del 2008. Todo comenzó cuando varias personas llamaron a la Policía Local para avisar de que un hombre y una mujer se estaban peleando en la calle Corcubión. Hasta el lugar se desplazaron tres agentes, que nada más llegar intentaron identificar a los protagonistas de la trifulca. María Luz se negó a decir su nombre, mientras que Víctor, aunque sí mostró su DNI, no quiso decirles quién era la mujer con la que estaba peleándose. Para justificar su decisión aseguró que no la conocía, aunque más tarde se demostró que ambos vivían en la misma casa.
Traslado a comisaría
Pasados unos minutos, y al ver que María Luz persistía en su actitud de no identificarse, los agentes le advirtieron de las consecuencias que su negativa podría tener. El aviso no hizo efecto en la mujer, que ignoró a los policías, se dio media vuelta e intentó abandonar el lugar acompañada por Víctor. Para evitarlo, uno de los agentes trató de agarrarla por un brazo, momento en el que ella le dio un bofetón. Fruto del golpe, dice la sentencia, el policía sufrió una contusión en la mejilla izquierda, algo que no le impidió seguir trabajando, y de la que se curó en dos días.
Finalmente, los dos acusados fueron trasladados a las dependencias de la Policía, aunque, según consta en la sentencia, María Luz se opuso a ello en todo momento.
El fallo judicial también establece que la mujer no podrá delinquir durante dos años, ya que, en caso contrario, su pena de prisión se verá incrementada hasta los 24 meses.