«O trato coa xente era impecable, eu quedei encantada»

La Voz

CARBALLO

20 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Irma García Barcia, actual concejala de Cultura en el Concello de Muxía, pasó seis años en Liechtenstein, del 83 al 89. Llegó con su marido de su Moraime natal, cuando tenía 24 años, tras una breve estancia en la vecina Suiza. Empezó en una carnicería. «Ao principio paseino algo mal, polo idioma, e porque era a única estranxeira no sitio no que estaba. Pero todo foi moi ben. O trato coa xente era impecable, foron moi acolledores, e eu quedei encantada».

Es evidente que las circunstancias han cambiado, pero reconoce que, de darse otras, no tendría problemas en volver al pequeño país centroeuropeo, donde los poco más de 300 emigrantes españoles que trabajan allí, en la capital, Vaduz, son gallegos y además de la Costa da Morte. «Hai outro ritmo de vida, aquilo é unha marabilla. Eu teño moi bos recordos», señala.

Irma no es, ni mucho menos, el único cargo político de la zona que ha estado emigrado. El ejemplo más conocido es el alcalde de Vimianzo, pero también el ex alcalde muxián, Bautista Pose Paz, trabajó en Basilea, cofundando el centro gallego Sementeira, e incluso el actual de Zas pasó en Suiza una temporada.