Los colegios de la comarca podrían perder 17 unidades el próximo curso

L.G.

CARBALLO

29 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los colegios de la Costa da Morte podrían perder el curso que viene 17 unidades si finalmente se da luz verde a las medidas sobre agrupamiento escolar propuestas por la Xunta. En el colegio Gándara Sofán de Carballo los niños de infantil (que tienen 3, 4 y 5 años) estarían el curso que viene en un aula, aunque en el centro esperan que esto no se cumplan. «El inspector nos dijo que no se iba a hacer, así que esperamos que cumpla su palabra, aunque por los datos que se están dando nosotros perderíamos una clase», explicaba ayer una docente. Lo paradójico de este caso es que el centro actualmente cuenta con dos profesores menos de los que le tocaban por catálogo. «Si siguen adelante con esta normativa, todavía perderemos un profesional más, lo que es ilógico».

En Caión, los educadores creen que la nueva normativa es «totalmente injusta. Nosotros llevamos unos años con las aulas agrupadas por cursos, pero es que ahora nos podrían agrupar por ciclos, lo que se puede convertir en un auténtico caos». La directora del centro explicaba ayer que el año que viene se librarán por un alumno. «Creemos que es un paso atrás». De hecho, los profesores coinciden en que el sistema contribuirá a empeorar la calidad de la enseñanza. «El docente va a tener que impartir en una misma clase de matemáticas temas diferentes y, al mismo tiempo, adaptarse a los diferentes niveles del alumnado, así será imposible trabajar con todos los niños», añadió.

El colegio Santa Eulalia de Dumbría y el CPI de Zas son otros de los que podrían salir más perjudicados por esta situación. El primero perdería un educador, mientras que el segundo cuatro (tres maestros y un especialista de inglés).

Agrupados

En algunos centros, como el Canosa Rus, en Coristanco, o el colegio Areouta de Sardiñeiro, determinados niveles ya se encuentran agrupados y, aunque la medida no les afectará el curso que viene, son conscientes de que a largo plazo les afectará. «Hemos tenido que reunir las clases porque tuvimos muy poco alumnado, pero somos conscientes de que en unos años nos tocará», indicaron ayer. El que se libra de las nuevas medidas de momento es el San Luis Romero que, en principio, respeta la ratio mínima exigida por la Administración.