La mayoría de las granjas de la zona están entre las menos rentables

A CORUÑA CIUDAD

12 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La mayor parte de las granjas de la Costa da Morte pasan por dificultades debido a los altos costes de producción y al bajo precio de la leche. La Cooperativa Agraria Provincial de A Coruña lleva la gestión de medio centenar de explotaciones de la zona. Más de la mitad de ellas tienen unas 80 reses, de las que 50 son vacas en producción. Precisamente este tipo de instalaciones son las que, porcentualmente, están sufriendo más la crisis, puesto que sus propietarios solo obtienen un beneficio de 75,68 euros por cada mil litros de leche que producen, lo que significa que sus beneficios son de 31.861 euros anuales, poco más de 2.655 euros al mes.

Para los granjeros con instalaciones más pequeñas las cosas no son mejores, pero sus beneficios por litro de leche son mayores, aunque debido a la escasa producción, lo que les queda a sus dueños para llevarse al bolsillo son 15.390 euros al año. Este colectivo, que tiene 30 vacas productoras y 12 nodrizas corre riesgo de desaparecer, aunque el salario familiar casi dobla a los de las explotaciones más grandes, por lo que podría mantenerse más tiempo si se ajustan los gastos y no se corren riesgos.

Carga por hectárea

Curiosamente, en las granjas intermedias el coste de alimentación es mucho más elevado que en el resto, a pesar de que la carga ganadera por hectárea se dispara en las más grandes, que tienen unas 88 productoras de leche y 53 novillas.

Este grupo, en el que están las mejoras instalaciones de la Costa da Morte, produce 810.640 litros de leche anuales, con una media de más de 9 toneladas por res. Debido a la gran cantidad de animales consigue importantes beneficios en lo que a venta de ganado se refiere y mantiene bajos los gastos, pero la amortización de los préstamos es elevada, aunque no tanto como la correspondiente a las explotaciones intermedias.

Base territorial

Uno de los principales problemas de la zona es la falta de base territorial. Lo ideal es que la unidad de ganado mayor por hectárea supere lo menos posible las dos cabezas, calculando que una vaca vale uno y una novilla, 0,65. La media de la comarca es de 2,77 y en el caso de las instalaciones más grandes se llega al 3,36%, lo que hace que tengan una gran dependencia de los forrajes exteriores.

Sin embargo, el coste de los silos de maíz y hierba son más baratos y gastan menos en mantenimiento de maquinaria, un gasto que se dispara en las granjas intermedias.

Uno de los problemas más frecuentes en la gestión de las granjas de la zona es que muchos ganaderos desconocen exactamente cuánto gastan en el mantenimiento de sus instalaciones. Los técnicos de la cooperativa consideran que existe un importante problema en este sentido y aseguran que algunos cambios en las cuentas podrían facilitar la vida de los profesionales.

Luis García, director de Fonteboa, también considera que las explotaciones que han sido bien dimensionadas están sorteando la crisis con mayor facilidad, ya que aunque sus beneficios son menores no tienen problemas de pérdidas, como ocurre con otros colectivos.

También se encuentran en menores condiciones los que no tienen que devolver ningún préstamo. De hecho, las amortizaciones de los préstamos para adquirir maquinaria e instalaciones es uno de los gastos más importantes, sobre todo en el caso de las explotaciones de mediano tamaño.