¿Qué es lo que, a nivel coloquial, vale un huevo? Pues lo que vale mucho. ¿Y qué vale mucho? José Parga Eiroa , El Parga , cantante de Cabana que llevará ya, con la de esta noche, cuatro participaciones en el programa de Telecinco Tú sí que vales . Que no es moco de pavo. De pavo no, pero de avestruz por lo menos debe de ser el huevo que le regalaron en el programa, y que ayer lució, exhibió, todo contento, en los estudios de Radio Voz Bergantiños (en esta emisora colabora, en su programación regional, en Corre Carmela que chove ), junto a su guitarra y su canción, su música y su voz, como cantaban los de OT . La suya es, todos ustedes lo saben, El baile del tío Pío , el que quiere que sea el ritmo del verano. Con el Chiki chiki lo tiene complicado, pero nunca se sabe. Todo es ponerle interés, y echarle lo que hay que echarle. En la emisión de esta noche participará junto a otros 14 artistas. Serán quince los seleccionados de entre los 633 que se presentaron ante el jurado integrado por Ángel Llácer , Noemí Galera y los dos hermanos Cadaval , Los Morancos. El mejor, con el voto del público en mano, se llevará los 30.000 euros del premio final. Que tampoco es moco de pavo.
De Cabana a Muxía, y de la televisión, al turismo. Hagamos memoria. En sus orígenes, el parador de turismo de Lourido iba a llevar de todo. En ese todo se incluía un campo de golf. Pero, al final, tras tantas vueltas, no habrá campo. Menos mal que parador, sí. Así que resulta paradójico (es un adjetivo, pero valen otros) ver a alguien jugar al golf precisamente en Lourido. Sobre la hierba de las dunas, donde el viento apenas las deja crecer, a pocos metros de la arena, y de la playa, y del mar. Aquí lo digo: mejor que jueguen al golf que no que pasen los quads por encima. Este sí que es un deporte sostenible con el medio ambiente. Bueno. El caso es que Estanislao García , natural de Moraime, golfista federado, que lleva años compitiendo sobre el verde tapiz de los campos profesionales, entrenaba ayer sus palos y sus golpes en aquel entorno paradisíaco. Me gustaría conocer la terminología específica para describir su trabajo de ayer, pero me es ajena. De swing y de un palo siete, no paso, y ni siquiera estoy seguro de que sea correcto. Estanislao dice que es un buen lugar para practicar. Como no hay hoyos derredor , salvo el de la Furna de la Buserana (aunque no es historia golfista esta) todo es pinchar bola y lanzar. Es una curiosa escena, visto desde arriba, del Facho o de la Punta da Buítra. Podría entrenar en otro lugar, pero no hay campos. Llevamos diez años hablando de que crecerán como las setas en la Costa da Morte, pero debe ser que no llueven las inversiones. El más cercano está por Larín-Arteixo, además del Golpe de Carballo, pero es de dimensiones más reducidas. Pero siempre le quedará Lourido. Cuando el parador esté listo, y en marcha, ya tendrá, seguro, compañeros para mover los palos. Mientras, Estanislao disfruta lo suyo en la soledad dunar. Recibimiento. Tampoco vamos a institucionalizarlo, pero a veces da gusto equivocarse. O quedarse corto, no sé cómo llamarlo. Hablábamos aquí, ayer, del recibimiento que el director xeral de Turismo, Rubén Lois , tenía previsto dispensar al cocinero baiés, y profesor del Centro Superior de Hostelería de Galicia, Braulio García . En realidad, el que lo recibió fue el jefe directo de Lois, nada menos que el conselleiro de Innovación e Industria, Fernando Blanco , para felicitarlo. Recordemos sucintamente: su compañera Beatriz Sotelo (también recibida, claro) del restaurante La Estación de Cambre, se impuso en el concurso Cocinero del Año, en Alimentaria. Braulio es compañero de Sotelo y ayudante en las tareas del trabajo ganador. Ayer no lo citaba, sí que aprovecho. Se impusieron gracias a un menú que da hambre, como las vitaminas de la niñez: canelón de faisán y trufa con setas de temporada salteadas, de primero; pescada de Celeiro con pil pil de limón y pimientos verdes, de segundo; y crema de albariño con almendra y manzana, de postre. Martín Berasategui , el más conocido para el profano de los miembros del jurado, integrado por un elenco de profesionales de alto nivel, quedó impresionado con la propuesta y así quedaron como quedaron, de primeros.
Bien, y ya puestos en esta distensión, amigo Braulio, ¿qué menú se podría realizar, estilo fino, con un par de huevos como el que luce más arriba El Parga? ¿Dará para ganar otro certamen?