La construcción crece en la comarca gracias a las segundas residencias

CARBALLO

21 sep 2007 . Actualizado a las 02:36 h.

Las necesidades demográficas no tienen excesivo peso en el impresionante incremento que ha registrado en los últimos años el parque de viviendas de la Costa da Morte. De hecho, el crecimiento más espectacular se ha registrado en dos municipios que pierden población. Los datos son muy significativos. Entre el 2004 y el 2005, Fisterra perdió 51 habitantes; sin embargo, el número de viviendas nuevas pasó en el mismo período de 199 a 740, lo que supone un aumento de 541. Pero el caso que más llama la atención, porcentualmente, es el de Camariñas, donde, pese a la pérdida de 35 vecinos, pasó de sólo tres viviendas nuevas en el 2004 a 80 en el siguiente.

La contribución de ambos municipios ha significado, según el informe del sector de la construcción elaborado por la Antena Cameral de Carballo, que el parque de viviendas de la comarca de Fisterra ganase 861 unidades entre el 2004 y el 2005, lo que significa un aumento del 122,48%; en tanto que el de la Terra de Soneira creció en 104 unidades, con un espectacular incremento del 1.633,33%.

De estos datos se deduce que la construcción crece en la Costa da Morte, sobre todo, gracias a las segundas residencias, aunque también influyen la inmigración -centrada en Carballo- y «la inversión por parte del capital extranjero, sobre todo en aquellas zonas turísticas y cercanas a la costa». Los expertos auguran además una buena «proyección» para el mercado de la rehabilitación, pero apuntan que el crecimiento del sector en los próximos años estará especialmente ligado a la obra pública.

El aumento del parque de viviendas en la comarca de Bergantiños ha sido más moderado, con 984 unidades, que suponen un 91,09%. La principal aportación la realiza Carballo, que ganó 230 casas en un año.