Aunque aumente la incidencia en este grupo, no son grandes contagiadores
16 ago 2021 . Actualizado a las 13:30 h.Uno de cada cinco niños en Estados Unidos está contagiado de covid-19. Es un pico sin precedentes. La Academia Americana de Pediatría informó que desde el 22 de julio comenzó este aumento de casos en el grupo que incluye desde los 0 años hasta los 18, aproximadamente. Sin embargo, en estados como Luisiana, la edad media de los niños contagiados es de 5 años. En todo caso, otros indicadores también han aumentado en todo el país: las hospitalizaciones, los ingresos en ucis y los menores fallecidos por la enfermedad. Como no podía ser de otra forma, estos datos están ya en el centro del debate. Políticos y expertos ven en la situación norteamericana una proyección para España. A algunos, el espejo les devuelve la advertencia de una sexta ola protagonizada por niños, pero ¿qué tan probable es ese escenario?
Quique Bassat, investigador ICREA en IsGlobal y miembro de la Asociación Española de Pediatría, lo descarta. «Si la incidencia en los demás grupos llega a ser muy baja, ellos pueden encabezar los contagios, pero no serán los iniciadores de una nueva ola como pasó con los adolescentes», asegura. Se basa en los datos recopilados en las escuelas catalanas durante el anterior año escolar. «El 75 % de los casos que se detectaron en las escuelas no dio pie a otros casos secundarios. Los resultados son similares en España», señala. «Eso indica que no son grandes precursores de brotes ni más contagiosos», explica Bassat.
En la misma línea se pronuncia Fernando Moraga-Llop, pediatra y vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología. «Conforme avance la inmunización, se convertirán en el grueso de la población susceptible, pero decir ahora que habrá una ola que afectará a los niños... Yo no sería tan dramático», señala. No obstante, aclara: «aunque será distinta y su intensidad será menor», puede haber una sexta ola y «seguramente la habrá». Por eso, insiste: «La inmunización debe superar el 90 % y, a pesar de estar vacunados, no pueden abandonar las medidas preventivas».
De hecho, esta es la clave que explica por qué se ha incrementado tanto el contagio entre este grupo. Porque no, el virus no se está cebando con los niños. En cambio, lo expertos atribuyen la incidencia a tres factores. El primero y más importante: las vacunas.
«Máis do 90 % dos hospitalizados nos Estados Unidos son persoas non vacinadas e os nenos están nese grupo», señala Sonia Villapol, neurocientífica del Centro Médico de Houston (Texas, EE.UU.). En España, los datos son similares, y se estima que más del 80 % de los ingresados no están inmunizados. Bassat insiste: «La enfermedad en los niños sigue siendo infrecuente, eso no ha variado, lo que pasa es que hay más casos ahora porque aún no se han vacunado».
Por otra parte, influye la variante delta, que se asocia a una tasa de contagios más elevada. Pero no solo en niños, sino en general. «Non se sabe si realmente é máis severa, pero que hai máis contaxios e hospitalizacións en nenos agora que antes é unha realidade», señala Villapol. Y es contundente: «Eles non son inmunes contra a enfermidade».
Finalmente, la tercera causa es la relajación de las medidas. Moraga-Llop, lo explica: «En los colegios ha estado todo muy regulado, la situación fue modélica. Menos del 2% de las aulas se cerraron por brotes o cuarentenas. Pero el mismo cumplimiento de las normas no se puede garantizar ahora».
«En verano estamos viendo más contagios y brotes porque no se pueden garantizar medidas específicas de prevención para los niños», afirma Bassat. «Mi sospecha es que, cuando reinicien las actividades escolares, se normalizará mucho la situación de las infecciones en las franjas pediátricas», concluye.
Un 4,4 % de los asintomáticos desarrollará covid prolongado
Aunque el peor de los escenarios no ocurra, hay algo que sí va a suceder y que será inevitable: «Os nenos vainse contaxiar agora máis do que se contaxiaron nunca». Es la advertencia de Sonia Villapol, neurocientífica del Centro Médico de Houston (Estados Unidos). ¿Qué deben saber los padres en esta nueva etapa del virus?
¿Los niños se ponen más enfermos esta vez?
«No tenemos datos que respalden que ha empeorado el pronóstico de los niños. Lo que pasa es que, si tenemos más infectados, habrá más enfermos y más ingresos, aunque el tanto por ciento de gravedad sea similar al de antes», indica Fernando Moraga-Llop, pediatra y vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología, lo ejemplifica.
¿Quiénes desarrollan casos más graves?
«Tener una patología de base, como un tratamiento inmunosupresor o trasplantes, puede ser un factor de riesgo, pero también hemos observado que enferman niños previamente sanos», afirma Quique Bassat, investigador ICREA en IsGlobal y miembro de la Asociación Española de Pediatría. Sin embargo, la proporción fija de ingresos se mantiene rondando el 1 %, aunque el número absoluto se incremente.
¿Cuáles son los síntomas del virus?
Aquellos que tengan síntomas, cursarán la enfermedad prácticamente igual que antes, «aunque es cierto que la variante delta se asocia con más mucosidad, dolor de garganta y de cabeza», explica Bassat. ¿Ante la duda? Todos los expertos coinciden: testar al niño.
¿Y qué pasa con el covid prolongado?
Se calcula que el 4,4 % de los niños desarrollan covid prolongado. Sin embargo, el cuadro es más frecuente en los que pasaron la enfermedad asintomáticos o con síntomas leves, según indica Villapol. «Non é unha porcentaxe baja. Hai que ter en conta que non sabemos cómo curarlo ni cánto tempo dura», apunta. Fatiga crónica, pérdida de concentración, dolor muscular, dolor en el pecho y dolor de estómago son algunos de los síntomas.
¿Cómo puedo proteger a mi hijo de infectarse?
Según calculan los expertos, no habrá una vacuna disponible para los menores de 12 años hasta mediados del 2022, por eso, es esencial que quienes sí puedan vacunarse, lo hagan. Aunque la vacuna es una herramienta insustituible y necesaria, no es la única, así que mantener la distancia de seguridad, el lavado de manos y el uso de la mascarilla es prioritario.