Recientemente se desbloqueó, tras años de espera, la situación de las necrópolis de Boa y Vista Alegre
02 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Un año más, ayer, centenares de familias se dieron cita en los camposantos de la comarca para honrar con flores, oraciones o simplemente miradas de tristeza a sus difuntos. Quizás por tratarse de un día en el, como manda la tradición, se visitaron masivamente los cementerios, en distintos lugares de la zona volvió a hablarse de un tema que preocupa a muchos vecinos. Se trata del pantano en el que están las ampliaciones de algunas necrópolis por culpa de la burocracia.
La parroquia de Abanqueiro, en Boiro, se lleva la palma en cuanto a esta cuestión. En este lugar no quedan nichos para que las familias los puedan comprar y las autoridades locales están hartas de apremiar a Costas para que, de una vez por todas, conceda el permiso indispensable para poner en marcha la ampliación del camposanto. Sin embargo, pasan los años y la construcción de panteones continúa sin fecha.
No están mejor en las zonas noiesas de Argalo y Barro. En ambos casos, y pese a haber proyectos en firme para ampliar los cementerios, los vecinos llevan años dándose de bruces con el papeleo y, a día de hoy, tampoco se puede poner fecha al inicio de las obras. Afortunadamente, en los últimos meses sí hubo avances en otros dos casos que, como estos, llevaban años atragantados. Se trata de los cementerios de Vista Alegre y Boa.