La mitad de la cesta de la compra de los barbanzanos es marca blanca

BARBANZA

Los profesionales del ramo de la alimentación vaticinan nuevas caídas en el presupuesto familiar para el 2010

04 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace cinco años eran unas grandes desconocidas para el público. Sin embargo, las marcas blancas -también conocidas como del distribuidor o genéricas- han ganado adeptos en Barbanza. En una encuesta realizada ayer entre varios encargados de supermercados de la comarca quedó confirmado el auge que esta modalidad de artículos tiene entre los consumidores de la zona. La mayoría de los consultados coincidieron en señalar que las marcas blancas representan en la actualidad la mitad de la cesta de la compra de una familia media.

«Si hay algo de positivo en esta crisis económica es que ha supuesto un espaldarazo definitivo para esta modalidad de productos», confirmó el responsable de un supermercado de Ribeira. Su opinión es compartida por una compañera de profesión: «Si las marcas propias han sufrido un bajón de ventas de en torno al 30% en lo que va de año, las denominadas generalistas han experimentado un crecimiento ciertamente espectacular». De hecho, son varios los profesionales que reconocen que los lineales de las tiendas están cada vez más copados por estos artículos. «Es lo que la gente demanda ahora», apuntaron varios empleados.

Además, y a diferencia de lo que sucede en otras comarcas de Galicia, las familias barbanzanas están muy sensibilizadas con esta modalidad de productos toda vez que en Barbanza están asentados grupos empresariales de primer nivel vinculados al ámbito de la alimentación. «Si se fija bien, Vigo y Citroën van juntas de la mano. La sociedad viguesa está muy sensibilizada con el tema del automóvil, por eso la gente tiende a comprar coches de la firma francesa. Pues ese nivel de sensibilización se vive a diario en la comarca con el tema de la marca blanca. Conozco gente que trabaja en Jealsa, Frinsa o Congalsa, por citar tres ejemplos, que compran las conservas y platos precocinados de las empresas en las que trabajan», explicó el responsable de un supermercado de Santa Uxía.

Por otra parte, el gasto que una persona realiza cada vez que va al supermercado se ha reducido en lo que va de ejercicio. Así, de los 20 euros de media del 2008, se ha pasado a los 18 en el 2009, lo que supone un descenso del 10%.

Crecimiento

Si por el lado de la demanda hay un crecimiento importante de venta de marcas blancas, ¿qué sucede con la oferta? Una encuesta realizada entre los responsables de varias empresas de la comarca vinculadas al ámbito de la alimentación dejó dos datos muy interesantes. El primero, que la producción de conservas y platos precocinados de marca blanca ha aumentado en torno al 25% en los primeros diez meses de este año; y el segundo, que se ha producido un reajuste a la baja en los precios de estos artículos. Es decir, las grandes superficies exigen a las fábricas alimentos de mayor calidad a precios inferiores y en condiciones de pago ventajosas.

«Hace dos años, un plato precocinado de cuatro euros precio venta al público tenía gran aceptación entre la clientela, ahora solo tiene demanda aquel cuyo precio se mueve entre 1,95 y 2,95 euros. Todo lo que se sale de estos márgenes comerciales no es interesante para las grandes cadenas», señaló un empresario pobrense.