El producto se vende a granel y, por ahora, los clientes son de la zona, que lo usan para viveros, jardines y canteras
25 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Después de superar una larga travesía burocrática de año y medio, la mancomunidad Serra do Barbanza ha conseguido que el abono elaborado en la planta de Servia mediante el aprovechamiento de los residuos orgánicos haya sido registrado por el Ministerio de Medio Ambiente como Compost do Barbanza. En la práctica significa que puede comercializarse y, de hecho, ya se está haciendo.
Para vender el producto, los responsables han tenido que ajustar sus características a lo establecido en el Real Decreto de Fertilizantes y Afines, aprobado hace unos dos años. Esta normativa establece tres categorías para este tipo de abono y el de Servia tiene la segunda. Según explica el director de explotación de la planta, Jacobo Patiño, es prácticamente imposible que un compost elaborado a partir de residuos sea incluido en la primera categoría.
Este sustrato, del que anualmente se preparan en la instalación lousamiana unas 1.500 toneladas, ha comenzado a comercializarse a granel. Los compradores son personas de la zona que lo adquieren para viveros, jardines o para regenerar zonas degradadas, como canteras. Jacobo Patiño explica que no se trata de un fertilizante, pero que resulta muy beneficioso para suelos como los gallegos porque aporta materia orgánica, permite una mejor humidificación y favorece que, tras su uso, la tierra sea más productiva.
Mercado
Si existe demanda en el mercado, Serra do Barbanza no descarta la posibilidad de envasar el abono para comercializarlo en establecimientos especializados. Sin embargo, esta es una posibilidad que, aunque no se descarta, no se ha planteado porque se desconoce la evolución que tendrá el producto.
De hecho, parte del sustrato que se está suministrando sirve también como campo de experimentación para comprobar los resultados que tiene sobre el terreno. El objetivo es mejorar las condiciones del producto.
En la planta de Servia se aprovechan al máximo todos los residuos que llegan, que son clasificados según sus características por los operarios.
El gerente de la instalación de tratamiento de residuos, Xosé Bravo, asegura que el recinto de Lousame «é un dos poucos que funcionan ben». Además, afirma que los niveles de reciclaje que se alcanzan en la actualidad «constitúen un referente a nivel estatal».
Los desechos urbanos de nueve ayuntamientos, cinco de ellos pertenecientes al área barbanzana, se procesan en Servia. Seis de estos concellos, Porto do Son, Muros, Carnota, Lousame, Noia y Brión son socios de la mancomunidad Serra do Barbanza. Sin embargo, Ames, Rois y Pontecesures, aunque Serra do Barbanza les proporciona el servicio, no pertenecen a la entidad supramunicipal.
La empresa Fomento de Construcciones y Contratas se encarga de la recogida y el tratamiento. En la actualidad, el presidente de Serra do Barbanza, cuya sede está en el territorio lousamiano, es el alcalde de Lousame, Santiago Freire.