Seis propietarios que estaban en lista de espera en Portosín lograron plaza gracias a otras tantas bajas
05 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los 1.468 puntos de amarre para barcos de recreo que hay en la comarca de Barbanza resultan escasos. O eso es lo que aseguran quienes se encargan de gestionar los atraques que en estos momentos están operativos en la zona. Y es que, a día de hoy, un total de 317 personas están en lista de espera para poder adquirir o alquilar una plaza.
Así, desde el Club Náutico de Rianxo aseguraban que están al 100% de su capacidad y que hay 35 personas en lista de espera para poder hacerse con un lugar: «Ese é o número de xente que formalizou a petición, pero logo hai moitos máis que ven a interesarse polo asunto», puntualiza el presidente.
En el puerto deportivo de Ribeira sucede algo similar. Aunque la lista de espera es menor que en el caso rianxeiro, en la actualidad hay 12 anotados
Otras zonas que en las que también es imposible conseguir un atraque son Porto do Son y Muros donde, a pesar de que no hay sede del club náutico, sí disponen de amarres. En la dársena sonense hay 40 personas a la cola, mientras que en el caso muradano la cifra de solicitantes es de medio centenar.
El caso más sangrante es el del Club Náutico de Boiro. En la localidad de Cabo de Cruz se está construyendo un contradique de abrigo al que se dotará de 500 puntos de amarre. El presidente de la entidad, Manuel Fajardo, asegura que de los 300 socios que tiene la entidad, alrededor de 180 esperan por una plaza de atraque.
En Portosín indican que están repletos y que este año las seis personas que formaban la lista de espera consiguieron plaza gracias a que otros socios vendieron la que estaban usando.
Transeúntes
Además de las plazas fijas, los clubes náuticos tienen que tener otras reservadas para los denominados transeúntes -embarcaciones que están de paso-. En Rianxo y Ribeira, el año pasado tuvieron unas 500. En el caso ribeirense constatan un bajón en el número de este tipo de naves en lo que va de año. Desde el club atribuyen la situación «a la crisis y a que no hay plazas suficientes».