La conserva es el único sector en Barbanza que garantiza estabilidad a los trabajadores
12 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.De capa caída. Así se puede calificar la situación en el mercado laboral barbanzano. O eso es lo que se desprende de los datos facilitados por el Inem en los primeros cinco meses del año. Durante este período, se formalizaron un total de 11.116 contratos, lo que representa una caída del 18% con respecto al mismo intervalo del 2008 (13.651 contratos). De continuar esta tendencia, al finalizar el presente ejercicio se habrán contabilizado en torno a los 26.700 pactos, la peor cifra de los últimos seis años.
Aunque estos datos puedan parecer poco significativos debido a la recesión que afecta a la economía mundial, lo cierto es que desde mediados del 2007 comenzaron a verse los primeros síntomas de una desaceleración acusada en la actividad que, de forma paralela, llevó a una caída en el volumen de contratación de personal por cuenta ajena. Lo que sucede es que desde el último trimestre del 2008 esta tendencia a la baja se viene acentuando de manera peligrosa.
Estabilidad
Las cifras del Instituto Nacional de Empleo reflejan que el ámbito productivo en donde más contratos se firmaron fue en el sector terciario, con 7.946 acuerdos (71,5% del total). Le sigue a continuación la industria (14%), la construcción (9,5%) y la agricultura y ganadería (5%).
Sin embargo, el hecho de que se alcance un mayor volumen de acuerdos en un determinado ramo no quiere decir que este ámbito productivo genere más empleo estable. O eso es lo que señalan los responsables de las centrales sindicales. «A maior parte dos cadros de persoal dunha conserveira barbancesa os conforman empregados indefinidos ou fixos-discontinuos, polo que a temporalidade neste sector non é tan acusada coma noutras actividades como, por exemplo a hostalaría, que aínda que move máis contratos laborais que a industria estes son, polo xeral, máis precarios en termos económicos, e menos estables na súa duración», apuntó Teresa Vidal Pose, responsable comarcal de la alimentación y del textil de la CIG.
Su opinión es corroborada por Xosé Lamela, de CC.?OO., quien hizo hincapié en que esta tendencia de reducir el volumen de acuerdos laborales continuará a lo largo de los próximos meses. «É normal, as empresas están a reaxustar os cadros de persoal porque a carga de traballo non é a de hai tres anos». Según él, «grazas ao papel que xoga na actualidade a industria da alimentación en Barbanza estes algarismos non son peores».
Temporalidad
Además de sufrir los rigores de la crisis económica, en lo que a descenso en el número de contratos formalizados se refiere, el mercado laboral de la comarca se caracteriza por un creciente repunte en las tasas de temporalidad. Así, solo el 7% de los compromisos firmados entre los trabajadores y las empresas tuvieron carácter indefinido, mientras que el 93% restante fueron de carácter temporal. Se trata de un dato, sin duda, negativo, porque en el mismo período del pasado ejercicio, el 10% de los acuerdos suscritos fueron de carácter fijo y el 90%, provisional.
En este sentido, desde las centrales sindicales se quiso señalar que esta tendencia de generar empleo en condiciones más precarias «se acentuará co paso dos meses, sobre todo naqueles ámbitos baseados na estacionalidade da súa actividade como a hostalaría».