Familiares de hombres fallecidos en la faena pusieron la emotividad en el acto al que dio cabida la villa rianxeira
02 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La CIG y los marineros de Rianxo se quedaron solos el Primero de Mayo. Esa es la conclusión de la jornada de ayer, ya que, en toda la comarca, solamente se manifestó el citado sindicato en Ribeira y únicamente hubo un acto de reconocimiento a los trabajadores; que tuvo lugar en Rianxo con motivo del día de las gentes del mar.
Un centenar de personas, según datos de la Policía Local, asistieron en Ribeira al encuentro reivindicativo. Con la crisis como telón de fondo, la exigencia de estabilidad en el empleo capitalizó la marcha ribeirense.
La concentración partió al mediodía de la sede del sindicato nacionalista en Santa Uxía. Los manifestantes lanzaron diversas consignas en contra del capitalismo y a favor de la igualdad de las clases sociales. Entre los asistentes a la manifestación se encontraba la diputada, Rosana Pérez Fernández, que hizo especial hincapié en la importancia de este llamamiento sindical a la clase trabajadora. «Este 1 de maio ten unha significación especial, toda vez que é o primeiro dende que estoupou a crise económica. Ademais, hai que ter en conta que en España hai máis de catro millóns de desempregados polo que, dende aquí, reclamamos ás Administracións medidas urxentes para parar esta sangría», apuntó la diputada.
Al finalizar el acto, Xan García, responsable comarcal de la CIG, leyó un manifiesto en la plaza del Concello ribeirense en el que exigió un nuevo modelo, «máis xusto e baseado nunha actividade económica sustentada na produción e non na especulación».
García tampoco se olvidó de los 8.300 trabajadores barbanzanos que están en paro. «A solución non pasa por flexibilizar o despido como se pide desde a patronal, senón creando emprego mediante o apoio directo do Estado e non, como se fai na actualidade, con parches que non van a ningures», subrayó.
Misa y concierto
Mientras, en Rianxo, la celebración del día 1 pasó por un homenaje con sabor marinero. Un sencillo pero emotivo acto volvió a reunir a familiares, amigos y vecinos de todos aquellos marineros que perdieron la vida desempeñando su trabajo.
Una misa al aire libre en el atrio de la capilla de San Bartolomeu, cantada por el coro Santa Columba, fue el inicio de las celebraciones. A la cita no faltaron representantes y autoridades municipales, entre ellas el alcalde, Pedro Piñeiro, y el patrón mayor, Baltasar Rodríguez.
Tras la eucaristía, tuvo lugar una ofrenda floral. Nieves Lesende y Amelia Rodríguez fueron las encargadas de arrojar al mar una corona de laurel en recuerdo de los marineros fallecidos y ahogados. Las mujeres perdieron a dos hermanos en sendos accidentes marítimos. A continuación, la comitiva se dirigió al monumento a los marineros, donde depositaron otra corona de flores. Por último, en el auditorio hubo un concierto a cargo de la banda de música.