Los profesionales vaticinan que la crisis económica se prolongará, por lo menos, hasta el 2010
30 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Las hipotecas solicitadas por los barbanzanos cayeron, por término medio, un 50% en lo que va de año, según aseveraron varios profesionales del sector financiero de la comarca. En algún caso puntual, este porcentaje se eleva al 70%. Si se comparan los datos con los facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el mes de marzo, que cifran en un 40% la caída de préstamos a la vivienda demandados en Galicia, se puede deducir que el comportamiento del mercado hipotecario local sufrió un batacazo de unos diez puntos con respecto a la media gallega.
«En nuestra oficina no se suscribe ningún crédito para la compra de un piso desde hace dos meses, por lo menos», confesó la empleada de una entidad financiera de A Pobra. Y añadió: «Por lo que hablo con otros compañeros que trabajan en otras oficinas de la zona, la situación es muy parecida». En similares términos se expresó José, que trabaja en un banco de Santa Uxía. «Está todo parado, las únicas gestiones que realizamos son los cobros y los pagos diarios, pero hipotecas no se hace ni la primera» señaló.
Pesimismo
Es más, la mayoría de los consultados por La Voz confirmaron que los objetivos marcados por las entidades financieras a principios de año, «no se van a cumplir bajo ningún concepto» y según ellos, «lo peor está aún por llegar». Los motivos esgrimidos por los profesionales del sector son dos. Por un lado, el nivel de endeudamiento del residente de Barbanza es elevado si se compara con el sueldo percibido. Por el otro, aquellos interesados en adquirir una vivienda se han replanteado la situación, porque esperan que el precio de los pisos, sobre todo, lo nuevos, experimenten una depreciación. «En abril teníamos casi cerrada una hipoteca con una pareja, y cuando se iban a firmar los papeles dijeron que preferían irse de alquiler y esperar a que los pisos bajasen de valor», apuntó un agente comercial ribeirense.
Los empleados de banca de Barbanza empezaron a percibir los primeros síntomas de enfriamiento a partir de septiembre, justo cuando finalizó la temporada veraniega. «Hasta ese momento se iban cumpliendo, más o menos, los objetivos fijados por la dirección del banco debido, en gran medida, al comprador foráneo que venía al litoral a comprar su segunda residencia. Pero fue marcharse el turista de Barbanza y la constitución de nuevas hipotecas cayó en picado», analizó un profesional que trabaja en una sucursal de Muros.
Sobre cuánto tiempo puede prolongarse esta situación, la mayoría de los encuestados vaticinaron que este retroceso en el mercado hipotecario local «se alargará, por lo menos, dos años más», sentenciaron.