Las obras viarias ralentizan los traslados urgentes en toda la zona

BARBANZA

Los profesionales creen que el número de vehículos de emergencias es insuficiente

26 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Si los transportistas lo tienen difícil para trasladar mercancías por la comarca desde que la vía barbanzana cerró al tráfico, los conductores de ambulancias que prestan servicio en la zona tampoco se salvan de las retenciones de la AC-305. Y no sólo es esta carretera. Aquellos que trabajan en Muros también ven complicada su actividad porque atravesar el casco urbano o acudir a Noia, para luego desplazarse al hospital de Santiago, también implica darse de bruces con obras. Aunque todos apelan a la solidaridad del ciudadano para que los tiempos de espera no se dilaten demasiado, la falta de arcenes para poder adelantar en algunos puntos, o la peligrosidad que entrañaría esa maniobra en otros hacen que, de media, sus servicios se hayan ralentizado entre cinco y diez minutos, sobre todo en el área barbanzana.

«Parece pouco tempo, pero que llo digan ao que está esperando por nós», dice un profesional que prefiere ocultar su identidad. Quienes conducen las ambulancias por la zona reconocen que, si antes de que las obras comenzasen en uno y otro lado, el mapa comarcal de ambulancias ya no era demasiado óptimo, últimamente la carencia de este tipo de vehículos se hace notar más y, en ocasiones, «é imposible atender a tempo emerxencias á vez en puntos que están moi lonxe». Aunque, eso sí, la situación no se vislumbra igual en todos los municipios.

En la peor parte de la balanza están los términos barbanzanos, sobre todo A Pobra, donde no existe ambulancia y, para llegar al municipio, un coche de emergencias tiene que acudir ahora desde Ribeira o Boiro por la colapsada vía comarcal. Tampoco Rianxo está demasiado bien porque, aunque Cruz Roja dispone de un vehículo en la localidad, depende del área sanitaria de Santiago y, tal y como está la carretera, conducir hasta el Clínico no es cuestión baladí.

Servicio compartido

En cuanto a Muros, la ambulancia existente en la villa presta servicios también tanto a Outes como a Carnota. Los principales problemas se registran cuando hay que ir hacia Santiago, ya que las obras en Abelleira, O Freixo y Esteiro obligan a parar hasta en cinco semáforos. Y tampoco es un asunto menor atravesar el casco urbano muradano, porque las calles están levantadas por los cuatro costados.

En Noia, donde el vehículo de emergencias atiende también a Lousame y Porto do Son, los conductores de vehículos sanitarios reconocen que su caso no es tan dramático, aunque tampoco se libran de perder entre dos y tres minutos cuando, para llegar a Santiago, se topan, a la altura de Bertamiráns, con los carriles habilitados por las obras de la autovía a Brión.

Mazaricos es el único en una situación óptima. Además de ambulancia, tiene una buena conexión con Compostela.