El pleno respalda por unanimidad el cuarto juzgado para Vilagarcía

AROUSA

PSOE y BNG aprueban la moción de respaldo a Garzón defendida por Fajardo, mientras PP e IVil votan en contra

30 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Por una vez el pleno de Vilagarcía fue breve. En poco más de una hora, los 21 concejales que integran la corporación ventilaron ayer los puntos del orden del día para internarse en el capítulo de interpelaciones, ruegos y preguntas. En la sesión tuvo un protagonismo claro la realidad judicial de la capital arousana, representada por la propuesta de la junta de portavoces municipales para lograr la creación del cuarto juzgado de la ciudad. Pero también el debate que enciende los círculos políticos del Estado en torno al procesamiento del juez Baltasar Garzón a raíz de su intención de investigar los crímenes del franquismo.

En cuanto a la primera cuestión, los ediles aprobaron por unanimidad un escrito que será remitido a la Dirección Xeral de Xustiza. En él se pide a la Xunta que asuma la implantación de la cuarta sala y transmita esta demanda al Ministerio de Justicia. El Concello se compromete a buscar de inmediato los terrenos sobre los que construir un nuevo edificio. Entre tanto, plantea que se gestione la cesión de la antigua sede de Hacienda, en la calle Alejandro Cerecedo. No hizo falta que ninguno de los ediles interviniese. Lo hizo, para cerrar el punto, un representante de los trabajadores judiciales, quien solicitó del Partido Popular que, como formación que sustenta el Gobierno autonómico, agilice en lo posible la tramitación de una actuación «fundamental para os cidadáns». Tras recordar que Vilagarcía padece una clara discriminación frente a Cambados, el operario pidió al pleno el mismo apoyo para las movilizaciones que anunció en el caso de que la dirección xeral haga caso omiso de la reclamación.

Este funcionamiento unánime se quebró a la hora de debatir la iniciativa sobre Garzón. Convencido de que son los poderes fácticos emanados del franquismo los que están desarrollando «unha auténtica caza de bruxas para que non se poñan en cuestión os seus privilexios nin institucións coma a Monarquía, e mesmo parte da nosa Constitución», el portavoz de Esquerda Unida, Juan Fajardo, realizó una decidida defensa de su propuesta. No por la persona concreta, sino por las consecuencias que una sentencia condenatoria podría acarrear: «Sería unha mensaxe para que calquera xuíz que quixese investigar un crime de lesa humanidade o pensase moito antes de facelo». El nacionalista Castro Ratón, que recordó que los crímenes contra la humanidad no prescriben y que en Galicia el fascismo causó 5.000 víctimas entre 1936 y 1951, «o doble que Madrid e Cataluña», y la socialista Victoria Hierro garantizaron, con su voto favorable, que la moción prosperase.

Jesús Pérez Arca atacó, en nombre del PP, sus argumentos a través de dos líneas muy distintas. Primero, restando importancia a este tema frente al paro galopante. Segundo, mostrando su confianza en el funcionamiento de las instituciones y la Justicia, a la que Garzón, como ciudadano, debe someterse. Rivera incidió, también, en esta última consideración.