Las condenas firmes que tenía en su haber, sin beneficios, no le permitirían salir de la cárcel hasta el 2020
16 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Pablo Vioque Izquierdo, uno de los principales capos del narcotráfico gallego, fue incinerado el pasado fin de semana en Madrid, en un acto celebrado en la intimidad familiar.
El ex secretario de la Cámara de Comercio de Vilagarcía y ex secretario de la agrupación local de Alianza Popular en el municipio arousano, fue excarcelado en mayo del pasado año tras confirmar el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria -contra del criterio de la representante del ministerio fiscal- su clasificación en tercer grado al haber acreditado con los informes médicos el padecimiento de una enfermedad grave, «con un pronóstico a corto/medio plazo fatal, pudiéndose desencadenar el óbito en cualquier momento».
La enfermedad que acabó con su vida -un cuadro metastásico hepático- le fue diagnosticada hace 10 años como un cáncer de colon, tras lograr la libertad provisional bajo fianza en la causa de narcotráfico por la que años más tarde sería condenado a 18 años de prisión.
Mientras gozaba de esa libertad provisional fue detenido de nuevo en mayo de 2001, como presunto responsable de la importación de un alijo de 1.800 kilos de cocaína interceptado en la operación Más madera.
Durante su segunda estancia en prisión y en vísperas del juicio por la operación del Dobell (1991), fue detenido en la misma cárcel por haber encargado a unos sicarios venezolanos el asesinato del entonces fiscal jefe Antidroga, Javier Zaragoza y la de Los Piturros, unos viejos colaboradores suyos que con sus declaraciones ante Garzón propiciaron su primera detención el martes santo del año 1997. Unos hechos delictivos por los que fue juzgado y condenado en febrero del año 2006 a siete años de cárcel.
Conflicto de valores
El auto del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria que le permitió acceder al tercer grado y así salir de la cárcel, a la hora de resolver el recurso del fiscal, reconocía la existencia en este caso de un conflicto de valores, ya que una enfermedad grave como la que padecía Vioque es motivo suficiente de excarcelación, según la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, Ello no le impedía reconocer, como argumentaba el fiscal que «la enfermedad no empece la peligrosidad, en tanto que sigue siendo una persona apta para dirigir, organizar y planificar e impulsar acciones criminales, emprendidas incluso durante su estancia en prisión.
También reconocía que en el penado existían importantes factores de inadaptación y que el tiempo de condena pendiente de cumplimiento era entonces de 13 años.
El Juez Central de Vigilancia Penitenciaria, a la hora de desestimar las alegaciones del fiscal tuvo en cuenta en primer lugar que Vioque, en un escrito de cinco de marzo del año pasado - que se supone fue elaborado pro su abogado, Gómez de Liaño,- manifiesta expresamente su repudio hacia la actividad delictiva, al abandono de la misma y realiza una petición expresa de perdón a sus víctimas.
El juez también tuvo en cuenta había variado la situación penitenciaria al haberle sido suspendida la condena de siete años por asesinato que le impuso la Audiencia Provincial de le confirmó el Tribuna Supremo y haber sido absuelto por el alto tribunal de la condena de 15 años de prisión que le impuso la Audiencia Nacional por la operación Más Madera. Absolución le permitió recuperar un ingente patrimonio confiscado en Arousa y Madrid