En los meses en los que duró la operación fueron arrestados ocho vecinos de la comarca de Arousa
12 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.En contra de lo que se creía en un principio, los últimos datos parecen confirmar que Salvador Ribadomar no era un advenedizo en el tráfico de hachís, aunque nunca hasta ahora fuese detenido. Al contrario, los agentes que colaboraron con la policía lusa en la desarticulación de la red internacional que traía a España hachís desde Marruecos, creen que era precisamante el ex sindicalista y ex concejal nacionalista el que tenía los contactos en el reino alauita y que aprovechaba sus viajes a África para cerrar las operaciones de narcotráfico.
Así parecen confirmarlo al menos los registros practicados en su domicilio y las escuchas telefónicas, que demostrarían que era él la persona encargada de contactar con los suministradores de hachís en el norte de África. Y aunque hasta ahora no trascendiese su presunta relación con el narcotráfico, la policía lo espiaba desde hace meses. Y no solo a él, sino también al carrilexo Guillermo Fernández Sánchez. O Coxo, como se le conoce en Carril, ya había sido detenido al menos en otra ocasión, pero al parecer, el grado de implicación de Ribadomar en la red ahora desarticulada es incluso mayor que la del mariscador.
Salvador Ribadomar dejó de trabajar en la CIG hace casi dos años, y a partir de ahí viajó a Nueva Guinea, oficialmente, para participar en una misión en la República Democrática de Sao Tomé e Príncipe. Ahora se sospecha que aprovechaba esos viajes para intensificar sus relaciones con los distribuidores de hachís.
Los dos arousanos ingresaron el domingo en prisión después de declarar en los juzgados de Cambados. Antes, en Portugal, fueron encarcelados también los otros dos gallegos detenidos en el mismo dispositivo policial, un vecino de Redondela y otro de Pontevedra. Los agentes de la unidad de drogas de la Guardia Civil, en colaboración con la policía portuguesa, pusieron en marcha la operación Moçoilo en el mes de mayo, lo que permitió detener el año pasado a cuatro personas en Alicante y ocho más en Almería, además de aprehender 2.300 kilos de hachís.
De O Grove y Vilanova
La Guardia Civil informó ayer sobre los pormenores de esta operación que empezó en el mes de septiembre con la localización de una lancha rápida de cuatro motores cargada con dos mil kilos de hachís. En ella iban dos vecinos de O Grove, J.O.M. y J.C.P.P., y dos de Marruecos, sorprendidos cuando arrojaban al mar la droga.
En una segunda fase se abortó la llegada a Pontevedra de otros 311 kilos de hachís, después de interceptarse un vehículo que transportaba la droga a la altura de Puxeiros. Entonces fueron detenidas ocho personas más, dos de Granada, dos de Vilanova, otro vecino de O Grove y tres de Barcelona, Badajoz y Marruecos.
Por fin, en una tercera fase se hallaron las seis toneladas de hachís confiscadas el pasado viernes en Portugal, con la detención de un vecino de Redondela y otro de Pontevedra, al mismo tiempo que en Vilagarcía eran arrestados Salvador Ribadomar y Guillermo Fernández Sánchez. Ayer, se dio por culminada la operación, bautizada en España como Ipanema, con el arresto en Cambados de Ramón García Alonso, un vecino de A Estrada con antecedentes por narcotráfico.