Las cuentas presentadas por las entidades revelan que la unión de Caixa Galicia y Caixanova sería tan viable o más que las de Cataluña, Castilla y León o Andalucía
10 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Nueve de las catorce cajas de ahorros implicadas en procesos de fusión en Cataluña, Castilla León y Andalucía ya han presentado oficialmente las cuentas del 2009. Y con los esos datos presentados ante el Banco de España, la salud media de estas entidades es objetivamente peor que la diagnosticada para las entidades gallegas.
Pese al silencio oficial del supervisor bancario español, fuentes políticas del PSOE han filtrado las presuntas reticencias que habría mostrado el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, hacia la alianza de Caixanova y Caixa Galicia impulsada desde la Xunta. Pero con los balances oficiales en la mano, el apoyo a la unión de las cajas de Catalunya, Tarragona y Manresa; o a la que iban a protagonizar Sabadell, Terrasa, Girona y Manlleu, tendría argumentos financieros más débiles que un impulso a la fusión gallega.
En las dos fusiones catalanas, la morosidad de las entidades es peor que la publicada por Caixanova y Caixa Galicia. Y los índices de solvencia son casi (solo Caixa Girona y Terrasa superan el 12,60% de Caixanova). Los indicadores de eficiencia de Caixa Galicia (49,20%) son mejores que los del resto de entidades catalanas. Y tanto el core capital (indicador básico de capitalización) como el Tier 1 (indicador básico de solvencia) de las cajas gallegas están por encima de la media de las de Cataluña.
Las dos mayores firmas de Castilla y León, Caja España y Caja Duero, en pleno proceso de integración (se cerrará la próxima semana), presentan una morosidad más elevada que las financieras gallegas. Y sus ratios de eficiencia son similares. Las fusiones andaluzas son más difíciles de comparar, porque tres de las cinco cajas implicadas (Caja Jaén, Caja Sur y Caja Guadalajara) siguen sin presentar los números del 2009. Pero con los últimos datos oficiales, a septiembre del pasado ejercicio, el core capital, el Tier 1 y el coeficiente de eficiencia de las cajas gallegas son más robustos. Tampoco las cuentas de la fusión en Galicia o las ayudas requeridas para su materialización son peores. La unión de Caixanova y Caixa Galicia requeriría 1.190 millones del FROB para conformar la quinta entidad de España por activos (unos 70.000 millones). Habría que reducir 1.296 trabajadores. La fusión más parecida (Catalunya, Tarragona y Manresa), crearía una caja con 79.231 millones, con 1.315 millones del FROB y prescinde de 1.300 empleados. En Galicia serían 280 oficinas y en Cataluña, 395.
En Andalucía, aliar a Caja Sur con Unicaja requiere 600 millones en ayudas, el cierre de 263 oficinas y la eliminación de mil empleos, para conformar una entidad de 53.000 millones. El otro proceso, el de la absorción de Caja Jaén por Unicaja, no tomará dinero público. Igual que tampoco lo hará la sevillana Cajasol con Caja Guadalajara.
Con los resultados que ya han presentado 37 de las 45 cajas españolas, se advierte que muchas tuvieron un cierre de ejercicio negativo. Las gallegas, no.