Algunos no podían acabar de creerse que al pulsar el interruptor de la luz se iluminase su vivienda. No era para menos, porque llevaban más de una semana a oscuras y, en muchos casos, sin teléfono. Ocho días después del temporal que arrasó la comarca, las casas más aisladas también recuperaron el suministro entre anteayer por la tarde y a lo largo del día de ayer. Justo cuando A Mariña empezaba a recuperarse de los devastadores efectos de la ciclogénesis explosiva que los alemanes bautizaron como Klaus, el pronóstico de otro temporal volvía a activar las alertas. No porque se esperase tan intenso, sino porque se temía que pudiese tirar algunos de los árboles debilitados por el anterior.
Además de «cruzar los dedos», invocando a la suerte y expresando el deseo de que no haya que lamentar nuevos daños, Begasa, la concesionaria del suministro de eléctrico, mantenía personal alerta, dispuesto a intervenir para subsanar lo más rápida y efizcamente posible las contingencias que pudieran registrarse. Paralelamente, y una vez que el viernes quedaron restablecidas las líneas de media tensión y todas las subestaciones de la comarca, las brigadas se centraban en reparar los tendidos de baja tensión, además de ocuparse de los generadores ya instalados y de trasladarlos.
«Pesadilla»
Los trabajos se concentraban ayer en Ourol y O Vicedo, así como en núcleos de Viveiro y Xove, explicaron las fuentes de Begasa consultadas. La compañía suministradora incidía ayer en que el servicio eléctrico estaba recuperado en toda la comarca, incluso en las casas más aisladas, que ya tenían localizadas y a las que estaba abasteciendo del mejor modo posible.
Por la propia configuración de unos municipios atestados de plantaciones de árboles y, también, por la dispersión poblacional, Ourol y O Vicedo están considerados como los municipios más perjudicados en lo que a daños en los tendidos eléctricos se refiere. Aunque la situación ha ido cambiando en las últimas horas, los numerosos destrozos causados en las líneas de baja tensión solo permitieron devolver la luz a Ourol y O Vicedo con generadores.
Vecinos de O Torrillón, en Xove, confirmaron que alrededor de la una y media de la tarde de ayer les habían restablecido el suministro. Atrás quedaban «ocho días de pesadilla».