El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
La caída de parte de un muro de contención y de una escollera de piedras contra dos chalés no cogió por sorpresa a todos los vecinos de Abrela-Suegos, en el municipio de O Vicedo. La propietaria de las viviendas dañadas por el derribo del muro prefirió ayer no hacer ninguna declaración a este diario; se limitó a confirmar que se había enterado del incidente después del sábado, día en que sucedieron los hechos. Prefiere guardar silencio, mientras algunos vecinos del lugar aseguran que, a pesar de la dimensión del incidente, la gran suerte fue que las viviendas todavía estaban en construcción: «Menos mal que non vivía alí», insistían en repetir.
Ayer por la mañana estaba previsto que la propietaria de los chalés se desplazara hasta el lugar en compañía de un constructor, aunque finalmente esto no ocurrió, y los únicos que visitaron el lugar fueron muchos curiosos alertados por la noticia que publicó La Voz. Una máquina excavadora se desplazó hasta el lugar a comienzos de semana todavía no ha comenzado a retirar las piedras de grandes dimensiones que cedieron de la escollera ni las partes de muro de contención que impactaron contra las casas y sobre una parte del jardín. Entre el muro y la escollera sumaban más de diez metros de altura.
Por ahora se desconoce la causa que provocó el desplome, aunque algunas fuentes manejan que pudo deberse a la formación de una bolsa de agua.