Roel autoriza la reanudación de las obras del edificio de O Celeiriño

La Voz

A MARIÑA

Setenta días después de que ordenara la paralización de las obras del edificio promovido por Inmo Xerión S.?L. en la rúa do Porto, en Celeiro, el alcalde de Viveiro autoriza que se reanude su ejecución. El socialista Melchor Roel ha adoptado esta medida tras contar con el visto bueno del catedrático de Enxeñería do Terreo, Carlos Oteo Mazo, y del profesor titular de la misma especialidad, Luis Medina Rodríguez, ambos de la Universidade de A Coruña.

Ambos expertos consideran «adecuado» el proceso constructivo planteado por el arquitecto y director de la obra, Javier Nogueiras Mascarenhas. La propuesta de este último fue elaborada después de la reunión de todas las partes implicadas (empresa, Concello y técnicos) coordinada por Oteo Mazo, en la Escola de Enxeñería de Camiños, Canais e Portos de A Coruña, en la que se definió «la mejor solución constructiva para la continuación de la obra y para evitar un mayor deterioro del barrio de O Celeiriño por dicha actuación». Los profesores, tras revisar la metodología propuesta, recomiendan «que la viga de atado de la pantalla que va a construirse quede, al menos, un metro por encima del pie del muro anclado, actualmente existente». Roel permite que se reanuden las obras, eso sí, teniendo en cuenta esta consideración de los dos especialistas.

Una actuación compleja

Las obras comenzarán con la ejecución del muro pantalla perimetral contemplado en el proyecto, «ejecutando las esquinas del solar en el frente de la calle Atalaia con la medianera existente y con la calle Amargura. A continuación se realizarán tres elementos de pantalla en dicho frente (...)». Tras completar la ejecución de todos los muros pantalla y las vigas «se iniciará el vaciado del solar, comenzando por la zona de la calle Amargura y avanzando hacia la medianera. Colocando otras dos vigas de celosía que acodalen la pantalla de la calle Amargura contra la de las calles Atalaia y rúa do Porto. Estas vigas estarán situadas un metro por debajo de la viga de coronación». Colocarán otras dos vigas desde la medianera a las calles Atalaya y Porto. Y se procederá «a rebajar paulatinamente la tensión de los anclajes existentes en el muro actual, realizando un control geométrico de la cabeza del muro, para ver su comportamiento». Después vendrá la cimentación y los forjados horizontales «y se garantizará y comprobará que cuando el forjado de techo esté ejecutado, todos los anclajes estén sin tensión».