Los pasos elevados en áreas urbanas provocan reacciones encontradas

La Voz

A MARIÑA

13 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Viveiro fue pionero en colocar pasos elevados en su casco urbano. Tras un tiempo, la presencia de estas barreras que obligan a limitar la velocidad a los conductores ha dado muy buenos resultados pues prácticamente se ha cortado el goteo incesante de atropellos que se producían en algunas zonas, como la travesía de la marina. Desde la Policía Local lo reconocían hace unos meses. Denominadas popularmente «melchores», han generado también protestas en algunas zonas, e incluso llegó al pleno.

Los pasos también tienen sus detractores, y muchos. Un vecino de Foz se quejaba esta misma semana de los problemas que le está ocasionando el segundo paso situado por la entrada de Marzán. Afirma que su vehículo toca inevitablemente en la parte baja a pesar de que procura detenerse completamente antes de ponerse a cruzarlo. Se quejó a la Policía Local y al Concello, pero de momento, dice, no le han hecho caso.

Hay quien considera que se está abusando de su utilización y que no tiene sentido llenar las calles de esas barreras causando daños en amortiguadores y otras piezas de los vehículos. Como mucho, explicaba este ciudadano, se deberían colocar exclusivamente en aquellos puntos en donde hay constancia de un nivel de accidentes anormalmente elevado: «Non estou dacordo en que todos os conductores teñamos que pagar as consecuencias de unhos poucos que conducen coma tolos; as medidas deben tomarse contra eses poucos, non contra o resto», indicaba.