Tras las intensas juergas de las fiestas de San Roque, decenas de viveirenses montan mesas y se preparan para los cinco días de comer y beber en la Romaxe do Bo Xantar.
18 ago 2009 . Actualizado a las 12:47 h.La Romería do Naseiro, conocida para muchos como A Romaxe do Bo Xantar, está a la vuelta de la esquina. Este viernes comenzarán los cinco días de parranda ininterrumpida, todo debe estar listo para esa fecha: alquiler del terreno, enganche de la luz, mesa montada y compra hecha.
Los romeiros apenas han tenido tiempo para curar la resaca que las fiestas de San Roque les ha dejado. Y es que ya se sabe que cuando el mes de agosto abre con fin de semana, hay muy poco margen de tiempo entre las dos fiestas. Además, este año ha influido que la localidad ha trasladado el festivo al lunes, algo que ha retrasado más si cabe los preparativos para la romería.
A primera hora del mediodía de la jornada de ayer se apreciaban cantidad de terrenos con mesas parcialmente construidas, otras no estaban ni empezadas. La zona correspondiente a la entrada de Naseiro, antes del pinar, era la más lograda hasta el momento.
La mayoría de los grupos que estaban montando a esas horas eran gente mayor, algunos como los de la popular Mesa da ONU incluso apuraban el montaje para poder ir mañana a la sardiñada de As Nogueiras, un clásico de Viveiro. La gente joven parecía escasear, quizá era muy temprano para ponerse a martillar tras una víspera de festivo. A pesar de esto, los mayores también se quejaban de que este año ambas fiestas coincidieron muy seguidas.
Estructuras de metal
Muchas de las mesas cuentan ya con estructuras de metal, reutilizables año tras año y muy cómodas de instalar, a pesar de que no es tradicional. Otras dejan las estructuras de madera de un año para otro, pese a que el ciclón Klaus también ha dejado su huella en Naseiro.
Un grupo de amigos, que estaba montando la mesa desde cero, cocinaban para no perder tiempo en la construcción e ir haciendo boca de lo que será la última fiesta del verano para los viveirenses.