Los guardacostas de la Xunta denuncian la privatización del servicio

Luis Carlos Llera Llorente
Luis Carlos Llera VIGO/LA VOZ.

VIGO

15 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los guardacostas de la Xunta han denunciado la privatización del servicio. Esta ya afectaba a varios barcos de gran tamaño subcontratados con Remolcanosa, pero ahora la subcontrata se ha extendido a las dos lanchas de pequeño tamaño que tienen su base en Vigo. El aumento de la subcontratación es que el Ejecutivo gallego mantiene congelada la oferta de empleo público en el sector desde el año 2006, según los sindicatos CIG y CSI-CSIF.

Entre los años 2005 y 2007 se produjo el primer contrato con Remolcanosa por diez millones de euros y en el pasado mes de mayo se firmó uno nuevo anual por seis millones de euros.

Lanchas pequeñas

Hasta ahora el personal de Remolcanosa trabajaba en los barcos de salvamento Sebastián Ocampo, Irmáns García Nodal, en el buque escuela y de inspección Valentín Paz Andrade y en la patrullera de inspección Paio Gómez Chariño. Desde hace tres días los trabajadores subcontratados también pilotan las lanchas de menor tamaño Serra do Barbanza e Illa de Toralla, ambas con base en la ciudad.

La actividad laboral también se resiente, según Daniel Rodas, funcionario que ha denunciado el caso a la Capitanía Marítima y a la Inspección de Trabajo. Los perjudicados son los funcionarios interinos que no logran una plaza fija en el servicio de guardacostas

En una lancha trabajaban entre tres y cuatro funcionarios. Ahora solamente va a ir uno a bordo. Los funcionarios de la inspección pesquera integrados en el servicio de guardacostas de la Xunta tienen un rango de autoridad similar a los policías, pero los subcontratados no tiene esta categoría. En el caso de requisar artes ilegales o inmaduros es el inspector de pesca el que tiene estatus para llevar a cabo esta operación.

A Rodas le parece indignante que se gasten seis millones de uros en una subcontrata anual cuando «deberíase invertir en mellorar o servizo».

El trabajo del servicio de guardacostas de la Xunta es ímprobo y solo durante el primer trimestre de este año se confiscaron de 5.000 aparejos ilegales, fundamentalmente nasas.