Biólogos del Cemma examinaron el cadáver, descubierto por unos percebeiros
27 may 2010 . Actualizado a las 11:33 h.El cadáver de una tortuga gigante apareció ayer flotando junto a las costas de Oia y movilizó a especialistas de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos.
Un grupo de percebeiros descubrió el animal por la mañana cuando comenzaban a faenar en la zona del Alto das Nais, en As Mariñas y lo puso en conocimiento de la Cofradía de Pescadores La Anunciada de Baiona.
Los biólogos del Cemma se desplazaron hasta el lugar junto con el patrón mayor, Fernando Leyenda, y comprobaron que se trataba de una tortuga laúd ( Dermochelys Coriacea), más conocida en Galicia como tartaruga de coiro , por tener una membrana de piel muy dura que le sirve de protección en lugar de los característicos caparazones.
Se trata de una especie en peligro de extinción propia de las aguas cálidas del Caribe y que ha podido llegar arrastrada por las corrientes oceánicas. Es la especie de tortuga más grande del mundo y los expertos señalan que en un plazo de diez años podría haber desaparecido totalmente.
Cabeza destrozada
El cadáver estaba entero a excepción de la cabeza, que se veía completamente destrozada posiblemente por haber chocado contra las rocas y estar comida por los peces.
El estado en general del resto del cuerpo era bastante aceptable, con pocas magulladuras lo que condujo a pensar a los especialistas que debía de llevar muerta flotando a la deriva no más de una semana y que posiblemente perdiera la vida por causas naturales.
Es una de las tortugas más grandes que han acabado varando en las costas de Oia. Este ejemplar mide 180 centímetros y se calcula que su peso puede llegar hasta los 300 kilos.
No es la especie más habitual que acabe varando en las costas de Galicia, pero los profesionales que trabajan en el Cemma están sorprendidos por la inusual cantidad de ellas que han llegado este año en las costas gallegas. Ya suman una decena y la mayor parte de ellas son hembras.
La penúltima apareció en Baiona hace dos semanas, cerca del faro viejo de Cabo Silleiro, a unos dos kilómetros de la de ayer.
Muestras
Los biólogos del Cemma tomaron muestras del animal y es el Concello el responsable ahora de retirar el cadáver, tarea que no debe ser fácil debido a que se encuentra en una zona de la costa a la que solo se puede llegar andando, cerca del cámping de As Mariñas. El Ayuntamiento podría decidir finalmente no retirarlo debido a que no hay viviendas en el entorno con vecinos a los que les pueda molestar el mal olor.
De hecho, hay un delfín a pocos metros que lleva varios meses pudriéndose sin que se haya tomado ninguna medida. La tortuga permaneció flotando durante la mañana junto a la costa, pero por la tarde, con la bajada de la marea, quedó sobre las rocas.