Fútbol infantil, violencia en la grada

VIGO CIUDAD

La Fiscalía pide un año de cárcel para el padre de un jugador de 12 años por romperle la nariz al hermano de un niño del equipo rival en el campo del Comesaña

04 may 2010 . Actualizado a las 11:43 h.

La fiscal pide un año de cárcel para el padre de un jugador de 12 años del equipo de fútbol infantil F.C. Balaídos que dio un puñetazo al hermano de un oponente del Independiente Vigo y le rompió la nariz tras rodar ambos por los escalones de la grada del campo de la Unión Deportiva Comesaña. El juicio se celebró ayer en el juzgado de lo Penal número 2 de Vigo.

La riña comenzó porque los espectadores que animaban a sus hijos del Balaídos estaban eufóricos porque ganaban. El padre de un jugador se burló de los niños del equipo perdedor, rivales de su hijo. Las mofas enfadaron a los familiares de los agraviados, que seguían el partido desde la misma bancada.

Ambos bandos se enzarzaron en un forcejeo que acabó con tres acusados. El padre, José Ramón C., compareció por un delito de lesiones, y los dos hermanos, Bruno y Eduardo D.S.F., por sendas faltas de lesiones. La acusación también pide que el supuesto agresor abone 1.595 euros al joven herido. A su vez, este debe pagar 30 euros al adulto.

El partido de infantiles, para una edad de 12 años, se disputó el 1 de diciembre del 2007 en el campo de fútbol del Comesaña. Los locales Independiente Vigo iban por detrás en el marcador, lo que generó burlas de los padres de los hijos que ganaban. José Ramón C. increpó a un niño que ese día había pedido a sus dos hermanos mayores, de 17 y 19 años, que fuesen al partido para verlo jugar. «Era la primera vez que íbamos al campo y salimos en ambulancia», dijo Bruno ayer en los pasillos.

Un padre pidió a José Ramón que dejase de meterse con los niños y de insultarlos. Los dos hermanos también le recriminaron pero este les replicó: «Callaos ya», y les lanzó al pecho una colilla encendida. Esto encrespó a los dos jóvenes, que se encararon. «Iban hacia él con el puño cerrado, como si quisiesen golpearlo. Él los abrazó en defensa propia», relató un testigo.

Los tres cayeron como un «ovillo humano» y rodaron por los escalones de la grada. «El señor cayó sobre mí y me dio un puñetazo en el ojo y me rompió la nariz», aseguró Bruno, que tuvo que pedir la baja médica en su trabajo. El adulto replicó que «me dieron una patada. Alguien decía que eran menores y que me iba a caer el pelo. Me dio vergüenza». El forense aseguró que la rotura de la nariz no fue producida por una caída.