La Reconquista pone a prueba las humanizaciones y el resto de mejoras ejecutadas en la zona
28 mar 2010 . Actualizado a las 03:00 h.Si las promesas de inversiones millonarias en el Casco Vello se hubieran cumplido, a estas alturas las puertas de las viviendas podrían lucir pomos de oro.
Los sucesivos engaños, con presentaciones y bocetos de convenios incluidos, provocaron tal escepticismo entre vecinos, comerciantes y hosteleros, que han tenido que palparlo para creerlo.
La apuesta decidida del teniente de alcalde, Santiago Domínguez, y de la que fue conselleira de Vivenda, Teresa Táboas, consiguió que se pasara por primera vez de las promesas a los hechos.
La colaboración de ambos a través del Consorcio propició la compra de una treintena de inmuebles para su rehabilitación y, por tanto, el arranque de la recuperación del barrio histórico.
Desde el 2007 las consecuencias se han ido sucediendo. La más inmediata tuvo lugar en ese mismo año con la venta por parte del Consorcio de cuatro edificios en la calle Real, en concreto, los números 27, 29, 31 y 33, para la instalación de los cinco registros de la propiedad. Una vez en funcionamiento está previsto que pasen por las oficinas tres mil usuarios al mes.
La dinamización del barrio se completará con la apertura de la pinacoteca en tres inmuebles de la calle Abeleira Menéndez (los números 8,10 y 12) comprados por el Concello. Según el teniente de alcalde, Santiago Domínguez, su apertura tendrá lugar a principios del próximo año. Las dotaciones se completarán con el Centro Galego de Fotografía en la rúa Chao. El grave estado en el que se encontraba el Casco Vello obligó a Santiago Domínguez y posteriormente también al concejal de Patrimonio Histórico, Eudosio Álvarez, a iniciar un proceso de discriminación positiva para sacarlo del ostracismo, en ocasiones con la colaboración del Consorcio.
Humanización de calles, cuidadores de barrio, patrulla de mantenimiento, limpieza y rehabilitación de fachadas, Internet gratuito en las plazas públicas y eliminación del botellón son algunas de las medidas que se han ido implantando en los últimos tiempos.
La más reciente es la creación de ayudas para la recuperación de edificios en O Berbés y la apertura de expedientes de expropiación en aquellos casos en que los propietarios se muestren reacios a mantener los inmuebles en perfectas condiciones de salubridad y seguridad.
Claro que todas las actuaciones no serían posibles sin la colaboración de vecinos y pequeños empresarios del barrio, los más interesados en rescatar el Casco Vello de la apatía.