La CIG, que convocó en solitario el paro, cifra en un 75% los trabajadores que secundaron el paro aunque la patronal apunta que solo afectó parcialmente al astillero Barreras.
10 mar 2010 . Actualizado a las 17:58 h.Cortes de tráfico en en el centro, piquetes en los astilleros y asamblea delante de la Xunta. Vigo ha recobrado durante la jornada de hoy el aspecto que tuvo durante las semanas de la huelga del metal. Los trabajadores del sector estaban convocados en solitario por la CIG a secundar un paro de 24 horas. Según el sindicato el 75% de los trabajadores participaron en la huelga aunque la patronal dice que solo afectó parcialmente a un astillero de la ciudad y que el seguimiento fue de un 5%.
Desde primera hora de la mañana hubo piquetes en los principales astilleros y se celebraron asambleas. Cientos de trabajadores tomaron Beiramar e iniciaron una manifestación hacia la sede de la Xunta, acompañados en todo momento por un amplio dispositivo policial. En Montero Ríos se reunieron con los trabajadores de los astilleros de Teis para realizar una asamblea y decidir el itinerario de sus movilizaciones. Los manifestantes llevaron sus protestas al centro de la ciudad y recorrieron a pie Colón, Urzáiz, Gran Vía y Venezuela para concentrarse de nuevo en el entorno del astillero Barreras. La jornada transcurrió sin incidentes.
Seguimiento
El secretario del Metal de CCOO en Vigo, Ramón Sarmiento, aseguró que de los nueve astilleros de Vigo «cinco funcionan con actividad normal y cuatro están aproximadamente al 50%». Según Sarmiento, en aquellos astilleros donde hubo más actuación de piquetes como en Barreras «se resintió más la actividad».
Por su parte, Miguel Anxo Malvido, de la CIG Metal, subrayó el seguimiento ha sido «generalizado». Es más, continuó, «no hay actividad en el sector» debido al paro. Desde CIG se cifró en un 75% el seguimiento de la huelga e insitían en que se consiguió paralizar totalmente la actividad de Barreras.
Desde la patronal del metal aseguran que la jornada de huelga solo afectó a ese astillero de la ciudad cuya producción se paralizó parcialmente y que, en cambio, el resto de centros de la ciudad y la industria auxiliar trabajó con total normalidad.
Argumentos
La CIG basa su convocatoria de huelga en la supuesta pretensión de empresarios y demás sindicatos de modificar el convenio colectivo después de que fuera ratificado en octubre, tras una huelga de 30 días, y de hacerlo «sin el permiso de los trabajadores», que no fueron consultados al respecto en asamblea. Estos cambios consistirían, según la CIG, en la implantación de una bolsa de flexibilidad horaria, en la instalación de turnos de 24 horas sin regular y en las variaciones efectuadas en los criterios de contratación de personal. Además, la CIG también quiere denunciar la represión sindical que aprecian por parte de la patronal, a quien acusa de prohibir la celebración de asambleas en los astilleros.
Tanto UGT como CC. OO. difundieron ayer en astilleros y empresas auxiliares un manifiesto suscrito de forma conjunta en el que apelan a la responsabilidad ante la difícil situación que atraviesa el sector y critican a la CIG, sindicato al que acusan de convocarla huelga «utilizando argumentos falsos».