El Sena comparte el misterio del Miño

VIGO

La ONG Surfrider Foundation se hace eco de la proliferación de piezas plásticas similares en el río gallego y el parisino, y lanza una ofensiva internacional

25 feb 2010 . Actualizado a las 14:03 h.

«Haberlas hailas». Y también en el Sena. El insólito vertido que afecta al Miño no solo trae de cabeza a los pescadores de la zona que descubrieron las extrañas piezas de plástico y a las administraciones implicadas en la localización de la fuga. El misterio parecía perder fuelle, tras una semana de cábalas, cuando un empresario barcelonés, ponía nombres y apellidos a las fichas: soportes bacterianos que se utilizan en las depuradoras de lecho móvil.

Pero, contra todo pronóstico, y mientras las autoridades se afanan en determinar de dónde proceden los «carriers», la alerta saltaba en París y en algunas playas de la costa vasco-francesa, como Sopelana, en Vizcaya o Zarautz en San Sebastián, donde se ha detectado también su aparición puntual desde hace meses. Lo denuncia la Fundación Surfrider, una organización internacional dedicada a la preservación de los océanos, las olas el mar y la playa.

La ONG está colgando en su página las imágenes e informaciones que les llegan desde varios puntos de la franja atlántica hasta Burdeos sobre la localización de vertidos similares y también las de la gallega, con el seguimiento de las piezas en el Miño. Parece que tampoco para ellos fue fácil descifrar el enigma de su identificación. A principios de año lanzaban un mensaje en el que pedían colaboración. «Ayúdenos a resolver el problema de la extraña arribada a las playas vasco-landesas», que habría comenzado el pasado diciembre, desató un «Las hay por todas partes», en el que personas de distintos puntos ampliaban información y localizaciones de las curiosas fichas.

También en el Sena, tal y como dio a conocer el dueño de una casa flotante que envió las imágenes. El proceso fue similar en tiempo y forma a la repercusión de la noticia en La Voz y la respuesta igualmente concluyente, gracias a la participación de expertos en la materia. «Carriers», o «biocell filter media», como se conocen en España o «camemberts» o «anox kaldens» como se han popularizado en Francia pero los soportes son similares y su función también.

La espontánea proliferación de estas piezas no deja de ser más misteriosa si cabe que el propio vertido del Miño. Los expertos ya explicaron que hacen falta 18,9 millones de estos soportes para tratar 100 metros cúbicos de agua pero ni en Francia ni aquí se ha identificado aún la posible fuga y pensar en un trasvase se antoja inviable.

El caso es que lo insólito se ha convertido casi en habitual, a tenor de la información de la fundación, que promueve un trabajo de campo e investigación a través de su página web. Surfrider ha colgado una «ficha de observación» para intentar arrojar algo más de luz sobre los hechos apelando a la participación de todo aquel que pueda notificar nuevos avistamientos

Investigación

Las pesquisas para intentar determinar el vertido más voluminoso, el del Miño, también continúan su curso. Según ha podido avanzar La Voz, el Seprona ya ha descartado que los soportes plásticos puedan proceder de alguna de las tres depuradoras municipales de O Baixo Miño. La pista se dirige ahora hacia Portugal, donde al parecer, este sistema de lecho móvil, está más extendido. por lo que la policía lusa continuará las indagaciones.