Caixanova descarta entrar en los órganos de dirección del Celta

X.R. Castro

VIGO

La caja rompe su silencio, pero deja sin aclarar los motivos del cambio de opción y no desvela si el presidente compró la deuda

03 nov 2009 . Actualizado a las 12:19 h.

Caixanova rompe el silencio. Por primera vez ofrece pinceladas de su actuación en el concurso de acreedores del Celta. Lo hace para decir que todas sus decisiones se han movido por estrictos criterios económicos pero con ánimo de contribuir al reflotamiento del equipo vigués, descartando que vaya a entrar en sus órganos de gestión pero matiza que no ha tomado una decisión con respecto a su actuación como segundo máximo accionista de la entidad deportiva. Otros interrogantes planeados a la caja del sur quedaron sin contestación. Ni confirma y desmiente si Carlos Mouriño ha comprado la deuda de los 5,5 millones como se ha venido especulando.

La decisión de convertir esos 5,5 millones de deuda en acciones cuando en un principio estaban destinados a una quita del 85% se realizó «atendiendo a criterios estrictamente económicos y defendiendo antes que nada los intereses de Caixanova», comentan desde la entidad, al tiempo que puntualizan que durante todo el proceso se ha tenido en cuenta «el deseo de ayudar a la ciudad y a su entorno de actuación en general, contribuyendo en este caso a la viabilidad de su equipo más representativo y haciendo factible de ese modo que pueda volver a dar a los aficionados las alegrías deportivas que se merecen».

La entidad no explicó los motivos del cambio de opción de última hora, ya que después de presentar escritura pública ante notario y de expresar su decisión en la junta de acreedores apostando por la quita del 85%, el último día hábil decidió acogerse a la capitalización.

Con el 22,9% de las acciones del club en su poder, la caja del sur tendría derecho a nombrar un par de consejeros dentro del órgano rector celeste, sin embargo este aspecto está descartado según sus propias declaraciones: «No está entre los proyectos de Caixanova formar parte activa ni del Celta ni de su consejo de administración», explicando que «se trata de actuaciones que quedarían fuera de nuestra misión y nuestros planes de negocio». El Celta, monetariamente, a día de hoy no es ningún plato apetecible.

No obstante, la decisión de capitalizar de la caja se convierte en un caso único dentro del fútbol español, por encima incluso de la intervención de Bancaja en el Valencia, ya que la entidad valenciana circunscribe su trabajo en prestar el dinero para la ampliación de capital, al tiempo que fiscaliza el club.