Miss Universo confirmó para La Voz su vinculación emocional a la tierra
26 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los abuelos de Miss Universo, vecinos de Nigrán, aseguraban el lunes que Stefanía Fernández «es mitad de Venezuela, mitad gallega». La Voz pudo comprobar ayer cómo esas raíces hacen sentir «morriña» hasta a la más bella del universo. El padre de Stefanía, José Luis Fernández, actuó como entrevistador improvisado facilitándole a este periódico unas primeras declaraciones de su hija desde las Bahamas.
Sobre su vinculación sanguínea y emocional con Galicia, la joven no dudó. «Me encantaría volver a Galicia, a Nigrán, para ver a mis abuelos», manifestó Stefanía mientras hacía las maletas con las que viajará hacia su próximo destino, Nueva York. Pocos minutos de conversación, pero suficientes para confirmar la madurez y elegancia que condimentan la belleza de la joven. «Se acuerda de todo su viaje por Galicia, donde estuvo 55 días hace cuatro años; de su paseo por Frieira y por O Grove», retransmitió su familia.
Su padre, «el más feliz del mundo», tampoco ocultó su deseo de regresar a su tierra natal con Stefanía. «La corona fue un regalo para sus abuelos, de Mérida y Nigrán», aseguró mientras participaba en los preparativos de las caravanas que se organizaron por toda Venezuela. José Luis Fernández tuvo la atención de encontrar unos minutos para hablar con La Voz, reconociendo que llevan ya «tres días sin dormir y casi sin comer».
El padre de Stefanía recordó que la joven se debe ahora a los compromisos que obliga el cargo, y avanzó que, para que pudiera cumplir el sueño de sus abuelos, «sería bueno que la Xunta se pusiese en contacto con la organización del concurso» de belleza.
Ni a ella ni a la familia parece que le falten ganas. De hecho, sus abuelos, que ayer hicieron gala de su saber estar y su don de gentes; confían en que le den un permiso de dos días para venir. Emilio Fernández, que concedió más de diez entrevistas seguidas a otros tantos medios españoles y venezolanos, tuvo que declinar gentilmente la invitación que le realizó un canal americano para viajar a Caracas y encontrarse con Stefanía el día 19 en la gala de Miss Venezuela.
«La distancia se nos hace muy larga, especialmente para mi mujer, que tiene que acudir casi a diario al hospital; nuestra esperanza es que le den permiso a ella, por asunto de familia», señaló. Pero parece que en esta franja del Atlántico también han movido ficha. «Según me dijeron, hay un empresario dispuesto a pagarle el viaje», avanzó el abuelo, que sueña con la posibilidad del reencuentro en Nigrán.
Hasta entonces, tienen que conformarse con el teléfono; como hicieron para seguir la gala. Y tanto los móviles como el fijo de su domicilio de Saiáns no paran de sonar desde entonces. Ayer, y en solo ocho horas, hubo más de un centenar de llamadas que Celia y Emilio atendieron gentilmente.