Sanidade no explica cómo atenderá a las 5.900 personas que intervenía gracias a la actividad extraordinaria
12 ago 2009 . Actualizado a las 11:21 h.Los hospitales gallegos ya no harán operaciones por las tardes, salvo las de urgencia. Lo denunció el PSOE el fin de semana y la Consellería de Sanidade tuvo que confirmarlo. Los hospitales públicos de Vigo ya han recibido la orden de suprimir las llamadas peonadas, que consistían en pagar a los cirujanos por operaciones que realizaban por las tardes, fuera de su horario habitual. Esta medida hará que el Xeral y el Meixoeiro no puedan operar a 28 pacientes cada día que hasta ahora sí intervenían.
El Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) realizó 32.174 operaciones en el 2008. De ellas, 5.877 fueron en la jornada extraordinaria de tarde. La supresión de las peonadas quitará al Chuvi capacidad para hacer un 18% de las intervenciones que realizaba hasta ahora. No se notará durante el verano, porque en julio, agosto y la mitad de septiembre ya no había peonadas. Pero los quirófanos vigueses permanecerán vacíos todas las tardes del resto del año y eso sí se notará.
Fuentes del Sergas defienden que la medida se enmarca dentro de un plan de mejora para replantear esa actividad, pero no especifican por dónde van los tiros. ¿Qué va a pasar con esas operaciones que hasta ahora se realizaban en el Cíes y en el Meixoeiro? No hay respuesta.
Y es precisamente eso, la falta de esa respuesta, lo que ha alimentado las críticas de sindicatos, usuarios y profesionales. Porque sin ella, nadie puede entender de momento qué pasará a la vuelta del verano con las casi 6.000 personas que el año pasado fueron intervenidas en jornada de tarde en los quirófanos del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi). A los sindicatos no les agradaban las peonadas, pero aseguran que la solución no es suprimirlas, sino caminar hacia un sistema que convierta en habitual la jornada de tarde, como habían negociado con el bipartito.
Sanidade argumentó estos días que quiere incrementar el rendimiento de quirófano, es decir, conseguir que el tiempo que un quirófano permanece ocupado esté dedicado a la intervención quirúrgica en sí y no a otras actividades como el traslado de pacientes o la limpieza de las salas de operaciones.