Mil trabajadores del sector se concentraron ante los juzgados de Vigo para respaladar a los compañeros.
06 feb 2009 . Actualizado a las 11:31 h.El Ministerio Fiscal ha mantenido hoy la petición de cuatro años de cárcel para cada uno de los cuatro huelguista juzgados en Vigo por un delito de desorden público y por otro delito de daños, mientras que las defensas de los trabajadores han pedido la libre absolución.
La vista oral contra los cuatro trabajadores, Daniel Castallar, Emilio Docampo, Iván Piñeiro y José García comenzó pasadas las 10:15 en la sala de lo penal, al tiempo que unos mil compañeros se concentraban en los alrededores de los juzgados vigueses como muestra de solidaridad y apoyo.
Los cuatro imputados se negaron a responder las preguntas de la fiscal, sólo contestaron a sus letrados de la defensa para dejar claro que ni quemaron 19 contenedores ni tampoco dos papeleras del mobiliario de la calle.
Estos cuatro huelguistas que participaron en las protestas del sector el pasado mayo de 2007 negaron también haber incitado a otros compañeros a provocar daños y haber amenazado e insultado a viandantes durante las marchas en Vigo que fueron secundadas por miles de trabajadores del metal.
La fiscal consideró que durante la vista quedó probado que los cuatro trabajadores actuaron en grupo y que son los autores de esos dos delitos que les imputa, el de desorden público y el de daños.
Según la acusación pública, los cuatro trabajadores actuaron durante esos altercados de manera «conjunta» porque, en su opinión, así lo corroboraron hoy los seis policías del Cuerpo Nacional de la Policía que testificaron en el juicio.
Para la fiscal la finalidad de los cuatro trabajadores imputados era alterar la paz pública y meter miedo a las personas que pasaban por los lugares de la manifestación.
Asimismo, aseguró que se «abusaron» del derecho legítimo de huelga para cometer los delitos de los que se les acusa. «Flaco favor se hace a los sindicatos» con ese tipo de actuaciones, indicó la fiscal.
Por su parte, las defensas coincidieron en pedir la libre absolución para los cuatro trabajadores por no haber quedado probado que los contenedores y papeleras las quemaron ellos.
Negaron las defensas también que actuaran los cuatro huelguistas conjuntamente de manera predeterminada y alegaron que hubo más quemas de contenedores por parte de otros manifestantes, pero que sólo se juzga a estos cuatro compañeros para que paguen por el resto.
Las defensas criticaron también que no existiera una prueba pericial sobre los daños clara y que fuera una «chapuza» la declaración de los policías por sus contradicciones.
Los policías que testificaron hoy, por su parte, aseguraron que los cuatro eran los que «más la montaban» y «los cabecillas» y señalaron que se conocían entre sí y que eran los que animaban a llevar a cabo altercados e insultaban a los viandantes que no estaban de acuerdo con la manifestación.
Tras quedar el juicio visto para sentencia, el secretario general de CIG en Vigo, Xerardo Abraldes, indicó que con el juicio se pretende «criminalizar» a los trabajadores por haber ejercido su derecho a huelga y dijo que una «cosa» era la alteración del orden público de lo que se les acusa a una alteración de la vida cotidiana que es lo que siempre ocurre con varios días de protestas en la calle.
Los cuatro trabajadores fueron recibidos por sus compañeros a la salida del juzgado y los representantes sindicales aprovecharon para destacar el «comportamiento solidario» demostrado con los imputados y lamentaron la «represión» y el «juicio político» llevado a cabo hoy.
«Imputan a cuatro lo que hicimos miles de trabajadores», señalaron los sindicalistas que estuvieron acompañados por un compañero del metal ya condenado en Asturias por delitos similares también durante unas movilizaciones laborales.
Los sindicalistas recordaron que en las próximas fechas comenzará a negociarse el convenio colectivo y que no se descartan nuevas protestas en Vigo si la patronal no accede a sus peticiones.
Entre los asistentes a la vista se encontraba el secretario general de CIG-Galicia, Xuso Seixo.