La presidenta de la Federación Gallega de Ayuda al Drogodependiente es una de las consejeras que permanecen fieles a Carlos Mouriño. Según afirma, fue la primera en enterarse de que Julio Silveira iba a presentar la dimisión: «Me llamó el lunes a mediodía para decirme que no iba a seguir debido a cuestiones personales relacionadas con su empresa, que está metida en temas de ampliación, lo que le impide dedicarle al Celta el tiempo que le gustaría», declaró Avendaño.
Sobre la situación de crisis reconoce que es un momento duro y no oculta que «puede haber discrepancias, como es normal en un grupo amplio de trabajo», pero asegura que no tiene constancia de que nadie más vaya a abandonar el Consejo.
Carmen Avendaño está convencida de que Mouriño tiene un plan de viabilidad adecuado para sacar al Celta de la crisis actual.
Silencio
La Voz habló también con el consejero más allegado al presidente, Antonio Rosendo, quien declinó hacer una valoración pública de la situación, y se limitó a defender la gestión que se está llevando desde dentro del club. Cree que lo más importante ahora es centrarse de forma exclusiva en el partido del domingo, en el que espera que los jugadores muestren todo el fútbol que tienen y aseguren la salvación para evitar así la angustia de tener que esperar a las tres o cuatro últimas jornadas.
La mayoría de los consejeros consultados aprovecharon para hacer un llamamiento y que el celtismo esté al lado del equipo ante el Cádiz para evitar el riesgo de descenso. Todos quieren priorizar lo deportivo.