Un reto para el futuro inmediato es recuperar al celtismo y devolver al club el protagonismo que ha ido perdiendo en los últimos años.
El director general parte de la base de los resultados: «Gran parte de la recuperación de la masa es que el balón entre. El resultado deportivo es el que más valora la gente. La gente no es tonta y sabe que estamos trabajando de un modo muy serio a nivel estructural e institucional y yo creo que la gente va a volver. Galicia en mi opinión es celtista. Tenemos ese sentimiento. Digamos que somos una especie de oso que está dormido y nuestra labor como directivos de esta entidad es recuperar esa ilusión y esa motivación para que la gente vaya al campo. Entiendo ese enfado porque yo soy celtista. Vamos a hacer todo lo posible, con campañas sociales, para intentar despertar. El celtista debe saber que vamos a hacer todo lo posible por recuperar el sentimiento que nos ayude».
Piensa que pese a todo, el Celta sigue siendo el equipo preferido por la mayoría de los gallegos: «La imagen del Celta es que somos el primer equipo de Galicia para mucha gente y éramos el segundo para muchos en España. Eso tenemos que volver a recuperarlo, y hablando con las peñas me decían que tenemos peñas en toda Sudamérica y en toda España. Eso es un orgullo para nosotros».
Preguntado por las críticas a Carlos Mouriño, su nuevo brazo derecho manifestó que «el presidente es una persona que acapara la atención porque es el máximo responsable. La gente tiene que entender que es el primero que quiere que las cosas deportivas vayan bien. Es un celtista acérrimo como todos. El es el que más triste está, pero al mismo tiempo lo veo súper ilusionado y súper motivado con el proyecto que tenemos por delante. Nosotros debemos transmitir que el año que viene vamos a ascender, no tengo ninguna duda». Todo un órdago.