13 jul 2002
«Adoro el trato con la gente»
Belén Montero, filóloga En el Palacio de Congresos siempre hay una sonrisa. Entre el tumulto y el murmullo colectivo de mítines, conciertos y asambleas, siempre aparece una mujer risueña y dispuesta, de figura esbelta y que se mueve por los pasillos como si fuera un hermoso cisne en el lago. Esa chica, cuyo rostro conocen tantos ciudadanos, se llama Belén Montero, licenciada en Filología inglesa y ayudante de la dirección del centro. Pero ella, en realidad, es una experta en el trato humano. Entre Belén y otras profesionales de su ramo, a veces, hay la misma diferencia que entre el golpe de una tenista y el de una señora con el matamoscas. Por eso está donde está.