El sector artesanal prescinde de las ayudas de Pesca para renovar la flota
Los marineros que construyan buques nuevos pierden el derecho a trabajar con artes tradicionales La Consellería de Pesca destinó el pasado año 2.704.554,47 euros (450,00 millones de pesetas) a un plan de ayudas para la renovación de la flota artesanal. Pero sólo se gastó un tercio de esta partida económica porque son muy pocos los armadores que se deciden a construir barcos nuevos. Esto es consecuencia, en parte, a la normativa sobre la extinción de artes artesanales: los marineros pueden construir buques pero eso les supone perder el permiso para seguir faenando con artes tradicionales como el boliche, el bou de man o el trambolín. En la ría de Arousa hay numerosos armadores que se encuentran en este caso, especialmente en los puertos de Cambados y Rianxo.