La lonja de Carril se sitúa en la peor situación a la hora de hacer balance en la ría. Lejos de aumentar sus ingresos, registró unas pérdidas de más del 65%. En 2001 facturó 146.563.287 millones de pesetas (880.863.095.452,74 euros) frente a los 409.000.000 pesetas (2.458.139,51 euros) del año 2000. Los parques de cultivo de Carril y los bancos de libre marisqueo registraron una alta mortandad de marisco el pasado invierno como consecuencia de las intensas lluvias. La falta de marisco obligó a la lonja carrilexa a echar el cierre durante siete meses, con el consiguiente perjuicio económico. El patrón mayor, Ventura Vidal, considera que el balance anual pone en evidencia que las quejas de Carril eran fundadas y que «nós non mentiamos cando falábamos da mortadade do marisco». La lonja de Vilaxoán es otra de las gran afectadas, con unas pérdidas que rondan el 25% con respecto al año 2000. La facturación en 2001 fue de 645.050,04 euros (107,33 millones de pesetas). Vilanova cerró también el año con peores resultados que en 2000 aunque, en su caso, la diferencia fue sólo de ocho millones de pesetas (48.080,97 euros). Las ventas de 2001 sumaron 2.282.861 euros (379,84 millones de pesetas).