Las lonjas de Arousa mantuvieron sus ventas pese a las pérdidas del temporal

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Las seis cofradías de la comarca facturaron 23.084.874 euros, un millón más que en el año 2000 El año 2001 no fue tan malo como se esperaba. Las riadas del último invierno causaron una alta mortandad de marisco y esto hacía presagiar una devacle económica. Los efectos se hicieron notar porque en todas las lonjas hubo un descenso notable en la cantidad de bivalvos pero los ingresos fueron incluso mejores que otras veces gracias a la alta cotización del marisco. Las seis lonjas de la comarca tuvieron un volumen de negocio que suma 23.084.874,93 euros (3.841,00 millones de pesetas) lo que supone un millón de euros más que el ejercicio anterior. Subieron A Illa, Cambados y O Grove. La otra cara de la moneda la pone Carril con unas pérdidas del 65% de las ventas.

12 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

BEA COSTA VILAGARCIA La almeja babosa fue la especie que registró mayor mortandad y eso repercutió de forma directa en la actividad de las lonjas. Suficientemente elocuente es el dato de la lonja de Carril, donde en el año 2001 solo se subastaron 1.241 kilogramos de esta variedad. En Vilanova, por ejemplo, se subastó la mitad de la producción del año anterior lo que redujo la facturación a 324.834.000 euros (54.047,83 millones de pesetas). En Vilaxoán también fue la especie que más escaseó. Fueron estas tres lonjas las que tuvieron pérdidas con respecto al año 2000, frente al alza que registraron Cambados, A Illa y O Grove. Éstas dos últimas superaron los mil millones de pesetas (6,01 millones de euros) lo que las sitúa en una posición ventajosa. La almeja en sus cuatro variedades -babosa, fina, japónica y roja- constituye el principal recurso hasta el punto de que el 80% de la facturación de la lonja meca corresponde a los bivalvos. Otras especies O Grove y Cambados son las plazas en las que hay una mayor variedad; aunque la almeja es la estrella, especies como la nécora y el centollo son también importantes. El percebe, con una facturación de 189.523,5 euros (31,53 millones de pesetas), y el erizo de mar, con 114.261,8 euros (19,01 millones de pesetas), son otras de las especies destacadas en la lonja grovense. Las ventas de pescado, aunque de gran variedad, reportan menos ingresos. La lonja cambadesa, sin embargo, sí se nutre de forma importante de las capturas de la flota del cerco (sardina, jurel y caballa) y también de la flota del boliche (pulpo, chopo y luras). El año pasado faltó la especie más característica en Tragove, la vieira. Pero pese a esta carencia, la facturación superó en 118 millones de pesetas (709.194,28 euros) respecto a las ventas de 2000.