Ante las revueltas, el presidente ha pedido reducir el precio de los alimentos básicos y afirma que no volverá a presentarse en 2014.
En un intento por frenar las revueltas, ha prometido bajar los precios de los alimentos básicos como el azúcar, la leche y «todo lo necesario para las familias».
En un nuevo intento del Gobierno por frenar la ola de contestación social en el país, el primer ministro tunecino anunció igualmente la creación de una comisión de investigación sobre los casos de corrupción en las estructuras del poder.
La Federación Internacional de Derechos Humanos denuncia que ha habido «un recrudecimiento» en la represión de las autoridades tunecinas contra los manifestantes.