Afirma que no se ha producido el «fin de la historia» y el triunfo global de la libertad que predijo Fukuyama, sino que Rusia y China emergen cada vez más poderosas
Durante su última visita a Alemania, Angela Merkel le abrió las puertas en un raro ejemplo de independencia política, gesto que enfrió las relaciones diplomáticas entre Pekín y Berlín.