Los activistas se encaramaron a postes eléctricos, en las inmediciones del Estadio Nacional de Pekín, y desplegaron dos pancartas con los lemas «Tíbet será libre».
El parque de Ritan es uno de los tres autorizados por el Gobierno chino para acoger posibles concentraciones de protesta. Niños, enamorados y mayores lo disfrutan