La diversión de la noche meiga agotó en Carballo las sardinas, la brona y la madera
Los vecinos de Carballo y de toda la Costa da Morte ultimaron los preparativos de las cachelas antes de la gran quema La tradición manda, y nadie ha querido pasar la noche de San Xoán sin tener todos los elementos imprescindibles para cumplir con ella. De hecho, las sardinas se agotaron en el mercado de abastos de Carballo, muchas panaderías tuvieron que rechazar encargos de brona porque no daban a basto, y, desde ayer por la tarde, la madera se convirtió en un material más preciado que el oro. Sobre todo para los más pequeños, que se afanaron durante todo el día en juntar troncos, muebles viejos y cartones. Todo valía para iluminar la noche más mágica del año. Las más elaboradas se llevaron el reconocimiento de la comisión de fiestas.
REDACCIÓN