El obispo, ante cientos de lucenses, pidió más comprensión para los inmigrantes Cientos de lucenses acudieron ayer a la ofrenda celebrada en la catedral en honor a San Froilán. Una amplia representación de la corporación local asistió al acto, en el que, como es costumbre, seis niñas ofrecieron productos típicos de Galicia al patrón de Lugo. El obispo de la diócesis, fray Xosé Gómez, pidió a los asistentes que los días de fiesta y celebración sirvan de reflexión para comprender a las personas más necesitadas, en concreto los parados y los inmigrantes. Al finalizar la eucaristía, los lucenses pudieron besar la reliquia de San Froilán, que contiene un hueso de la pierna del santo, enterrado en la ciudad de León.
REDACCIÓN