Cinco trabajadoras de Albo se mudaron a Salvaterra de Miño tras el cierre de la fábrica de conservas de Celeiro-Viveiro: «Viñemos as que non tiñamos un lastre importante»
Intensifican las gestiones ante instituciones en las últimas semanas para evitar la liquidación de la compañía por sus deudas impagadas a los bancos y para poder conservar los empleos