Nada más llegar a Praga, Benedicto XVI se postró hoy ante la famosa imagen del Niño Jesús de Praga y denunció la violencia y explotación que padecen cientos de miles de niños en el mundo.
Se trata de un Gobierno con poca capacidad de maniobra, que se limitará a la administración ordinaria del país y confección de los Presupuestos Generales de 2010.