Al FBI le consta un encuentro del presunto terrorista egipcio con agentes secretos de Irak, pero Bagdad lo niega rotundamente El padre del egipcio Mohamed Atta, señalado como el secuestrador del primer avión que se estrelló contra una de las Torres, afirma que su hijo «no tiene nada que ver con los ataques» y que está vivo. Atta llegó a Estados Unidos desde Praga, según el ministro del Interior checo, Stanislav Gross. Al parecer, Atta estudió en Alemania y obtuvo en mayo en Berlín un visado para viajar a EE UU y quince días después tomó en Praga un vuelo de la compañía checa CSA a Nueva Jersey. El FBI tiene constancia del encuentro en Europa de Atta y agentes secretos de Irak. Bagdad dice no tener «ninguna vinculación, ni de cerca ni de lejos», con los atentados.
MERCEDES LODEIRO PAZ